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| Fecha |
30
/ 03 / 2008 |
Autor/a |
christiebiel
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Un relato enviado por un amigo: fiesta de cumpleaños
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Hace
tres días un amigo me envío un relato que se le había
ocurrido pensando en mí (¡¡¡ya me lo anoto
que piensas esas cosas conmigo, Oscar!!!)
y me gustó sólo el trozo de la fiesta de cumpleaños,
la comida y los regalos , porque por lo menos se ha trabajado un poco
la fantasía, pero tampoco es para darle un premio
. Hoy he ido a borrar el correo, pero al final se me ha ocurrido ponerlo
en el diario, que está bien inventado ese trozo de la comida
y las sorpresas de los regalos, porque después es el típico
sexo de los
chicos, pero lo pondré también, porque no puedo poner
sólo la mitad del relato. |
Bueno,
lo voy a modificar un poco a mi gusto, que algunas frases son las
cosas típicas de los chicos
y queda un poco vulgar, y eso lo quito. |
La
historia comienza diciendo que mis amigos deciden hacerme una sorpresa
por mi cumpleaños. Yo estoy sola en casa, y me llaman al timbre
a las doce de la mañana. Sólo son las doce (se nota
que saben que me gusta levantarme tarde) .
Hace dos horas que me he levantado, pero sólo hace diez minutos
que me he acabado de ducharme y ponerme guapa, porque tenía
pensado salir, y todavía tenía el pelo mojado. |
Yo
abro la puerta y es Oscar (¡¡¡sí, sí,
el amigo pervertido que me ha mandado el relato, o sea que además
se pone de chico protagonista!!!) .
Entramos, y me pregunta si tengo algo muy importante para hacer, porque
me dice que me tienen una fiesta de cumpleaños preparada entre
todo el grupo, pero que es una sorpresa. Yo tenía pensado salir
a comprar un poco de ropa, pero eso de las fiestas sorpresas me gustan,
y mucho más si son de los amigos. Me dice que me van a invitar
a comer con
todos los amigos, pero que tienen una condición. Me enseña
un antifaz ciego para tener los ojos tapados, que se cierra con correas
y hebillas detrás de la cabeza, y que tengo que ir con los
ojos tapados (¡¡¡veo que ya he vuelto a todos los
amigos pervertidos!!!
¡¡¡con lo inocentes que eran!!!
). |
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Yo le respondo que vale, y con los ojos tapados salimos de casa, subo
en su coche, y nos vamos. |
| El
antifaz se ciñe muy bien a la cara, y además es muy
ancho y un poco elástico, sin molestar, y no veo nada. |
| Cuando
llegamos no tengo ni idea de dónde estamos, pero por la voz
conozco a mucha gente, Alex, Ferran, Silvia, y más gente del
grupo (él me pone en su relato que hay catorce amigos, por
lo que el comedor tiene que ser un palacio con tanta gente). |
El
trozo de la comida no voy a copiarlo, porque es muy largo, porque
me explica el primer plato, el segundo plato, lo que hablamos todo
ese tiempo, y sólo le falta explicarme la curva del tenedor
(Oscar, que
no me he leído todo esto, que no hace falta poner tanto detalle)
. |
| Al
acabar de comer comienzan a darme los regalos, y me proponen aquel
juego que por aquí es muy famoso, de beso o acción.
Al darme el regalo yo tengo que elegir entre hacer beso o acción,
y el funcionamiento es muy fácil, porque si no acierto tendré
que hacer lo que he elegido. Si es beso, tendré que besar en
la boca a quien me ha dado el regalo, aunque sea chica, y si es acción
tendré que usar el regalo delante de todos, pero si lo acierto
entonces me salvo de dar el beso o usar el regalo. |
A
lo mejor me leéis desde muy lejos, porque sé que me
visitáis desde todo el mundo y no conocéis este juego,
pero aquí es muy famoso entre amigos (bueno, eso del beso en
la boca se lo inventan los chicos, y no se inventan más cosas
porque las chicas no les dejamos inventarse más cosas) . |
En
este trozo de relato me explica lo que me regala cada amigo, y como
ya se sabe no acierto nada y estoy besando a chicos y chicas, porque
todo el rato estoy eligiendo besos (¡¡¡sí,
sí, Oscar, ahora di que es casualidad!!!) ,
y la primera acción que me pone Oscar en el relato es curioso
pero me tengo que quitar la ropa ,
porque me regalan un conjunto de lencería sexy, y yo no lo
adivino (¡¡la verdad es que los chicos en estos momentos
sois muy poco originales!!) .
Al final cuando acaban de darme los regalos yo sigo con los ojos vendados
(mejor dicho tapados), con los zapatos de tacón alto fino que
me había puesto al salir de casa, y un conjunto de ropa interior,
que es un tanga fino y un sujetador de encaje blancos, que me he puesto
delante de todos mis amigos, y que me decían que me hacia muy
atractiva y muy guapa . |
Pero
dicen que para volver a recuperar la ropa tengo que superar unas pruebas.
Me envuelven las manos en cinta de precintar haciendo que queden como
un puño y como si fueran nos guantes de boxeo ,
y me atan las
manos a la espalda con una cuerda muy larga. Y ya cuando tengo las
manos atadas a la espalda, cogen cinta aislante y me amordazan dando
vueltas con la cinta alrededor de mi boca. |
Atada,
amordazada y vestida como os he dicho antes (ya veo que te va la lencería,
Oscar) , salimos
de allí donde estamos y me suben en un coche. Primero me llevan
a un campo de fútbol ( se entiende que son de esos campos que
están abiertos, aislados y solitarios, típicos de las
películas), y tengo que meter un gol en la portería
(y además me graban y me hacen fotos) .
No meto ni un gol, y además tampoco encuentro la pelota (eso
es porque es relato ,
porque yo meto los goles hasta con los ojos vendados) . |
Como
esta prueba no la supero, me toca otra. Bueno, aquí me pone
tres pruebas normales, una que me tengo que escapar
y dos más que no son muy originales, que esas no las pongo
(la del fútbol me ha parecido muy graciosa) . |
A
partir de aquí del relato ya comienzan a llevar el poder de
las hormonas de los chicos
y es cuando el relato ya no me gusta, porque al final no supero ninguna
prueba, y me llevan a la playa, en una cala desierta que se ponen
parejas liberales de noche y que vienen de fiesta
y que tienen ganas de sexo y
que sólo se puede llegar con coche, porque no hay casas ni
nada cerca, y que también hay chicos. Tengo que conseguir que
ellos me desaten y me lleven a casa (¡¡¡lo llevo
claro yo con amigos como Oscar!!!)  . |
Y
aquí en el relato Oscar ya es una máquina de
, porque pone
que primero viene una pareja, y que discuten de si desatarme o no,
y el chico dice que hay chicas que a estas cosas de sexo nos gustan,
y la chica dice que sí, que es verdad, que lo ha leído
en foros y que ha visto páginas, y entonces dicen que seguro
que eso me gusta, y ¡¡¡sexo!!!. Me quitan el tanga,
me desnudan y primero me folla él y después ella (la
clásica fantasía de los chicos, siempre pensando con
dos chicas) ,
y se van dejándome atada, y después al cabo de una hora
vienen tres chicos, que pasan por allí para acabar la fiesta,
y ¡qué sorpresa cuando me ven! .
Sexo con uno, sexo con otro, con dos a la vez (¡¡te has
quedado contento, Oscar!!)
y que además resulta que estos cinco chicos son además
mis amigos, y que además uno de ellos es él, pero yo
no lo sé porque no los veo y no hablan para que no los reconozca
(¡yo no voy a tu casa sola, Oscar!) . |
Diez
minutos después viene él (¡¡sí, sí,
sí, ahora el héroe salvador ,
sí, ahora, pues ahora te v...!!)
, me desata,
me da la ropa para vestirme y nos vamos para casa, porque ya comienza
a hacerse de día. |
Le
falta una cosa al relato, Oscar, porque el relato está lleno
de detalles que no he puesto para no aburrir, pero si comienza el
relato con los ojos tapados a las doce del mediodía, y acabo
que ya es casi el día siguiente, en algún momento tendré
que mear
, pero casi mejor que no digas nada, porque de los chicos me lo creo
todo (ya tengo que poner mi versión feminista al poder) . |
¿¿Has
visto cómo me he atrevido a ponerlo en el diario??) . |
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