Fecha 04 / 03 / 2009 Autor/a
thesogas
*** Relato bondage: Mis experiencias con Maika: primer contacto ( thesogas ) ***
En uno de mis viajes que realizaba por razones laborales conocí a Maika. Era una chica normal, simpática y establecimos una gran amistad... En una ocasión la noté un poco indecisa, quería decirme algo, pero no se atrevía, al final lo hizo...
Al parecer ella es una gran fan del bondage... y como conmigo había cogido confianza, quería saber si yo estaba dispuesto a participar con ella, aunque creo que mas bien era practicar conmigo...
Tras pensármelo unos instantes le dije que sí, pero con la única condición que no hubiera nada de torturas o algo parecido... Una sonrisa pícara alegró su cara, añadiendo...
"No te preocupes, tienes mi palabra y te aseguro que te lo pasarás bien". Así quedó la cosa...
Para el siguiente viaje la telefoneé y quedamos en que iría a recogerme a la estación del tren.
La verdad es que durante el viaje estuve un poco nervioso, sabía quien me esperaba pero no lo que me esperaba... Qué habría tramado desde entonces...? Preguntas como ésta me las estuve haciendo durante el viaje, respuesta solo había una y debía esperar hasta el final para conocerla...
Cuando bajaba del tren la vi a lo lejos que me saludaba agitando los brazos en alto..., luego me dio un par de besos, me cogió de la mano y me llevó hasta el parking donde tenía aparcado su coche... Abrió la puerta del maletero y allí puse mi maleta... Arrancó y pronto cogimos la autovía y tras un breve recorrido llegamos a su morada... un bonito apartamento a las afueras de la urbe...
Después de aparcar recogimos el equipaje... ella sacó una bolsa grande de asas y entramos en casa... No era muy grande... un recibidor, un largo pasillo, una cocina que daba al comedor, un aseo, y un par de habitaciones... La más pequeña era como el cuarto de los trastos, pero bien ordenada... La otra era mucho más grande... Estaba presidida por una cama grande, de esas de doble cuerpo, cubierta con un edredón rojo, enfrente un gran espejo, a su lado la puerta de entrada al aseo privado y vestidor...
Después de mostrarme las dependencias me llevo hasta su habitación y nos sentamos en el borde de la cama... tomándome de la mano acercó sus labios a mi oreja susurrándome.. "Vete desnudando que tengo una sorpresa para ti...". Ella se fue al vestidor anexo, llevándose consigo la bolsa que traía... Entretanto comencé a quitarme la ropa dejándola un poco desordenada formando un montón encima de un sillón, quedándome tan solo con un llamativo taparrabos adornado con unos rojos corazones que se divisaban a una legua...
Al rato se abrió la puerta y apareció ella luciendo un vaporoso vestido blanco de novia, estaba radiante y a pesar que ceñía su figura marcándole peligrosas curvas, se agarraba a sus hombros con unos finos tirantes que su rizada melena cubría parcialmente... y una amplia y voluminosa falda de tul cubría sus piernas de cintura a pies.
Después de contemplarla unos segundos levanté la vista hasta encontrar su mirada... mantuvimos un corto silencio sepulcral que se rompió por el sonido que la cremallera hacía mientras sus hábiles manos la bajaban a lo largo de su espalda... El vestido se deslizaba lentamente por sus brazos hasta caer completamente al suelo rodeando sus pies, dejando ver su cuerpo cubierto con un atractivo body de encaje.
Sin dejar de mirarme dio un paso atrás, se agachó y recogiendo el vestido con delicadeza avanzó ofreciéndomelo a la vez que exclamaba: "Toma, ahora te toca a ti...".
¿ Pero...? - con voz entrecortada y sorprendido respondí, pero no me dio tiempo a más...
¡No te preocupes, yo te ayudaré!- replicó Maika...
Lo extendió encima de la cama y metiendo ambas manos por la cintura lo remangó hasta que salieron por la parte baja de la falda... ¡Acércate aquí, levanta los brazos y trata de meterlos por ahí...! - me dijo Maika.
¡Con una falda tan voluminosa era difícil encontrar la salida, pero al final logré sacar la cabeza... uf, que alivio..!!- Pensaba yo mientras Maika me ayudaba...
¡Animo, ahora te falta introducirlas por los tirantes... Muy bien, para terminar solo queda abrochar el enganche y cerrar la cremallera...!.
Notaba como el vestido se iba ajustando a mi cuerpo mientras Maika iba subiendo lentamente la cremallera, luego baje la vista al suelo y quedé impresionado al ver una falda tan voluminosa, daba la sensación que estaba en una nube de algodón y más aún cuando intenté alisar los volantes del fino tul contra mis piernas y los notaba como algo esponjoso... Cuando terminó se fue de nuevo y mientras estaba solo seguía ensimismado mirándome a ese gran espejo... me sentía raro vestido así... pero a la vez estaba a gusto.
Probé todas las posturas... de frente, de lado, de espalda... me agaché y cogi la falda casi a ras de suelo, me reincorporé y extendí los brazos arriba todo lo que pude, aún así solo podía ver reflejados como asomaban tímidamente mis deditos de los pies por debajo del encaje que remataban los volantes... luego bajé los brazos dejándolos casi paralelos al suelo y me puse a dar vueltas como un trompo... no muy rápidas... no solo por no marearme sino para evitar pisar la falda... y caerme....
Una vez parado y mirando al espejo creia que sería más facil remangarla hasta el muslo.., pero al fin pude ver mis piernas reflejadas...
En eso escuché una carcajada de Maika, llevaba un rato mirando lo que hacía... En sus manos portaba una caja de cartón... Desde la puerta del vestidor me dijo: "Acércate a la cama y siéntate...". A la vez ella se dirigía al mismo punto, pero se quedo frente a mí y agachándose cogió la parte baja de la falda con ambas manos y la subió dejando al descubierto las rodillas... "Sujétala así, necesito tener libres tus pies.".
Rebuscando en la caja sacó una cuerda, no muy larga, juntó sus extremos y la dobló por la mitad, la pasó alrededor de los tobillos y cerrando el lazo les dio unas vueltas juntándolos muy firmes, luego la pasó entre los tobillos y cinchándolas hizo un nudo... Después sus manos tentaron las cuerdas para asegurarse que estaban bien prietas y seguras... "Esto parece que ha quedado bien.." -murmuro Maika.
Entonces levanté los pies al frente, pues la falda no me dejaba verlos... traté inútilmente de separarlos y tuve que darle la razón a Maika.
Reincorporándose tomó la caja debajo del brazo y se acercó a la cama, dejándola encima y se sentó a mi lado.
"Ahora ponte de pie y de espaldas a mí..". Manteniendo la falda cogida di unos saltitos hasta donde ella me indicó, después la solté... y poco a poco fue bajando y cubriendo mis piernas hasta el suelo...
"Echa atrás los brazos y cruza las muñecas..." A través del espejo podía ver como sacaba otra cuerda y usando el mismo procedimiento que para los pies, aproximó sus extremos y la dobló por la mitad... la pasó alrededor de las muñecas y cerrando el lazó las juntó, dio 3 o 4 vueltas en vertical, ajustándolas firmemente, otras 2 en horizontal, luego rodeó 2 veces la cintura para asegurarlas al cuerpo y nuevamente otra vuelta horizontal en las muñecas, ( a cada vuelta que daba yo flexionaba los dedos e intentaba girar las muñecas para aliviar la presión de las cuerdas...)... finalmente cinchó entre ambas muñecas terminando con otro nudo...
"Bueno, ya está... ahora vamos a la parte de arriba...".
Nuevamente tomó otra cuerda, pero ésta mucho más larga...En esta ocasión hizo un nudo corredizo y el lazo me lo introdujo por la cabeza y lo bajó hasta la altura de los codos, una vez allí centró el nudo en la mitad de la espalda y apretándolo dio unas cuentas vueltas alrededor de los brazos quedando fuertemente pegados al cuerpo...Después notaba como sus dedos intentaban hacer hueco entre los brazos y la espalda para meter por ahí la cuerda que luego juntaría los codos dándoles un par de vueltas...
Como aún sobraba cuerda la sacó por debajo de la axila izquierda, la pasó por detrás de la nuca y por de bajo de la otra axila para llegar de nuevo al centro de la espalda, la pasó por el nudo del lazo subiendo hasta la nuca al encuentro de la que pasaba por allí, tiró fuerte de ella hacia abajo y el extremo lo anudo en el mismo lazo.
Mientras Maika realizaba esta operación, me comentaba que este tipo de atadura queda más compacta y estética en la mujer... por los pechos, terminó aclarando...
Una vez terminada la faena bromeó: ¿ Crees que te podrás escapar...?.
Miré al espejo y por un momento me vi como aquella pobre heroína de las películas... pero de vuelta al presente quise comprobar que aquello era real,... era yo quien estaba bien amarrado...
Di un saltito para ponerme de perfil y poder ver lo que había hecho Maika en mi espalda, intenté mover los brazos, pero era imposible...
Ella mientras tanto observaba... ¿ Te gusta...?.
¡ Psss, No está mal ¡ - Respondí.
" Pues aún queda lo mejor " - sonrió picaronamente Maika.
¡ Ah ¡ ¿Pero todavía no has terminado?- dije sorprendido.
¿ No pensarás que voy a dejarte así para que te puedas caer y lastimarte?.
"Todavía tienes mucho que aprender, así que venga... da unos saltitos, acércate a la cama y te tumbas en ella..." - me sugirió Maika...
Como no tenía otra elección, me acerqué haciendo el canguro, me puse de espaldas a ella y tomando un fuerte impulso caí plácidamente boca arriba, pero la inercia hizo que la falda subiera demasiado, tanto que llegó a cubrir mi cabeza dejando descubiertas mis piernas hasta la cintura... mostrando además mi taparrabos un poco más hinchado de lo normal... Maika se apercibió... y como defensora acérrima de lo estético comentó que "eso" había que disimularlo de alguna manera... para estar en concordancia con lo que llevaba puesto.... Murmuró que iría a la cocina, yo puse cara de preocupado... luego ella sonriendo aclaró que su intención no era la de cortarlo, sino de ocultarlo...
De nuevo mi cara recobró la tranquilidad, pero en el estado en que me encontraba creo que no tenía otra opción que aprobar su decisión... Apareció con un rollo de papel absorbente de cocina en la mano y lo dejó en la mesita, se dirigió a mis pies y comenzó a desatarlos, dejando la cuerda encima de la cama... sentí aliviados los tobillos al tenerlos nuevamente liberados... Maika se puso a mi lado y apartando los volantes de tul y el forro logró llegar hasta mi slip, con cuidado apartó "eso" y tirando de él lo llevó hasta los tobillos, luego lo sacó, el slip, y lo tiró volando cerca de mis "enseres".
"Vuelvo enseguida..." - comentó y se dirigió otra vez al vestidor... se oía que rebuscaba algo en los cajones...
Pronto volvió con un par de prendas estampadas, que a primera vista parecían unos minishorts... Una vez a mi lado me las mostró diciendo que eran parte de un conjunto de baño, pero que sólo haría servir la inferior... Yo seguía tumbado y como el volumen de la falda formaba una muralla entre cabeza y pies no atinaba a meterlos por los minishorts, así que Maika me los introdujo en principio hasta medio muslo... volvió a subir la falda por encima de la cintura tapándome la cabeza... Tomó el rollo de papel y partiendo dos trozos usó uno de ellos para envolver "el plátano" que ya estaba un poco fofo y por consiguiente fácil de manejar... el otro lo dobló por la mitad, haciendo como una compresa...
Me sugirió que apoyándome con la espalda y los pies intentara levantar el trasero.. mientras ella cogió "el plátano" con cuidado y lo fue doblando hacia abajo... sobre él puso el otro papel, manteniéndolo apretado con una mano mientras que con la otra estiró de los minishorts desde la entrepierna logrando mantener al platanito en su lugar... oculto y apretadito, luego con las dos manos los ajustó definitivamente en la cintura...
Mientras volvía a coger la cuerda que había dejado en la cama, me indicaba que podía estirarme y juntar los pies por que los iba a atar de nuevo... Esta vez no tuvo que agacharse, simplemente se arrodilló delante de la cama y masajeó por unos instantes mis tobillos a los que les quedaba pocos segundos de libertad y verse nuevamente unidos por una cuerda que los inmovilizaría por un tiempo...
Después de comprobar que los pies estaban bien amarrados se izó y tomándolos por la cuerda tiró de ellos hacia afuera de la cama, a la vez que yo intentaba reptar con la espalda en el mismo sentido con la intención de alcanzar la orilla, luego me cogió de las cuerdas que rodeaban los brazos y de un tirón me dejó sentado... Me explicó que intentara ponerme de pie, así que dio otro tirón y haciendo lo posible para no perder el equilibrio entre los dos logramos que en mi estado no me pegara un trompazo...
¡Quédate así y no te muevas...! Decía Maika mientras estiraba la falda que estaba algo arrugada.
Una vez terminado ese "planchado" me hizo sentar nuevamente en la cama y dándome un empujón quedé tumbado boca arriba... Entonces ella subió a la cama y poniendo un pie a cada lado de mis brazos, se agachó y cogiéndome por las cuerdas que mantenían los brazos fuertemente pegados al cuerpo me arrastró al centro de la cama, esta vez la falda apenas se movió...
Dejándome allí tirado descendió de la cama por mi izquierda, la fui siguiendo con la mirada, se agachó y sacó otra larga cuerda de la caja. Mientras caminaba lentamente hacia mí, iba estirándola y haciendo un lazo, se detuvo frente a mis pies.. Noté como hurgaba con sus dedos entre los tobillos a la vez que introducía la cuerda.. La enlazó con el otro extremo y tiró de ella hasta que quedó ajustada a la que unían los tobillos, luego la dejó caer... Rodeando el lecho se acercó por mi derecha, subió a la cama y se arrodilló, me cogió por las cuerdas que rodeaban brazos y cintura haciéndome girar a la izquierda... apartó un poco la falda por mi trasero.
Con la mano derecha tomó la cuerda que había dejado colgando y aprovechando el canalillo que la columna vertebral hace en la espalda empezó a meter la cuerda a la altura de la cintura por el interior del vestido... la otra mano la llevó a donde termina la cremallera para ir a su encuentro y una vez cogida tiró de ella hacia arriba haciéndola pasar por la que ya había en la nuca....
Mientras la pasaba sentía un agradable cosquilleo por esa zona que hizo estremecerme... pero duró poco por que la cuerda quedó tensa enseguida... No obstante Maika seguía tirando, pero esta vez con más fuerza, haciendo que los pies se desplazaran hacia atrás doblando las piernas.. Se detuvo unos instantes para apartar la falda, evitando así que quedara pillada entre mis piernas.
Una vez subsanado esto, mientras que con la mano derecha empujaba los pies acercándolos lo más posible a mi trasero, con la otra iba tensando la cuerda y cuando ya no pudo más la hizo pasar por debajo de las que rodeaban los brazos, continuó a las de la cintura y allí dio un par de vueltas en las muñecas, volviendo hacia arriba y recorriendo el camino de antes... la pasó por debajo de la de los brazos, de la nuca, bajó por el interior del vestido hasta encontrar los pies. Metió el extremo por entre los tobillos de dentro a fuera y volvió a tensar con fuerza. Luego tomó el extremo con la mano derecha y lo pasó por encima de mi muslo derecho y la otra la puso entre mi muslo izquierdo y la falda para recoger el extremo que descendía. Una vez encontrado tiró de él y lo llevó de nuevo a los tobillos donde les dio otro par de vueltas y anudó fuertemente.
Maika se bajó de la cama y estiró de la falda para cubrirme totalmente las piernas... Entonces exclamó... "! Ahora SI he terminado...!".
Traté de moverme pero estaba completamente inmovilizado con esta variedad de hog-tied...
Maika se fue a mi izquierda, levantó un poco el edredón, y cogiendo el colchón por dos asas tiró lentamente de él hacia fuera arrastrándome, lógicamente, a mí también... dejando casi la mitad en el aire y la otra apoyado en la cama. Como yo estaba prácticamente en medio aquello empezó a balancearse y a resbalarme lentamente al vacío (viéndose esto último favorecido por el roce entre vestido y el edredón...).
Yo trataba de evitarlo, intentando volver arriba, como esos peces que remontan ríos, pero amarrado así era imposible y contra más me movía más resbalaba... Durante esa encarnizada lucha, algo se estaba fraguando en el subconsciente que activó la bioquímica en mis testículos y que al estar tan apretados... la sustancia que se estaba formando buscaba una salida el exterior provocándome contracciones a lo largo del conducto... esto hizo que las piernas temblaran y desistiera de la lucha, pero seguía resbalándome.
Como el colchón estaba a punto de tocar suelo, la pendiente aumentó y con lo excitado que estaba resbalaba más. Notaba como las contracciones bombeaban fuera esa sustancia blanquecina y pegajosa... la eyaculación había comenzado.. Cuando se acabó el colchón una peluda alfombra me esperaba para amortiguar el golpe, quedando extasiado sobre ella y notando húmeda la entrepierna.
Maika que estuvo observándome se acercó y arrodillándose cerca de mi cabeza se inclinó hasta juntar sus labios con los míos... el beso fue de tal intensidad que inconscientemente quise abrazarla, intentando liberarme de mis ataduras, lo que provocó que me estremeciera aún más...
Pasado un rato Maika comenzó el laborioso proceso de desatarme, el cual no voy a describir aquí para no aburriros. Además quien ha estado atado lo sabe y el que no pues que se anime a dejarse atar que se lo pasará pipa...
Como punto final debo reconocer que Maika hizo un buen trabajo tanto en el bondage propiamente dicho como en su puesta en escena...