|
|
| Fecha |
10
/ 03 / 2008 |
Autor/a |
christiebiel
|
|
|
***
Relato de atada por mi amiga ***
|
|
|
Bueno,
muchos me habéis escrito pidiendo que vuelva a poner algún
relato. Yo no tengo mucho tiempo, porque tenemos mucho trabajo, hay
días con muchas reservas y muchas cosas para hacer, y además
eso de los relatos creo que es cosa de los chicos, que os gusta mucho
más a los chicos ,
y por eso tampoco escribo. Sí, ya sé que en muchos foros
hay muchos relatos, y ya sé que os gustan mucho, pero me parece
que esto de los relatos es una afición de chicos. |
Pero
hoy me voy a portar bien, y os voy a escribir un relato, pero ya os
digo que yo no soy la Nobel de Literatura
. |
La
verdad es que también tengo ganas de estrenar los emoticones
que me bajó Marc la semana pasada, y el relato me va de maravilla
para entrenarme para el Nobel de Literatura .
|
¿Qué
me invento?
(estoy pensando en las cosas que os gustan a los chicos). |
| Ya
lo sé. Os voy a poner un relato que a los chicos os encantará. |
| Estaba
en mi casa, y había venido a verme una amiga, porque decía
que tenía que contarme unas cosas, y seguro que me iba a hablar
de chicos, porque ella siempre está hablando de chicos, o de
los coches de los chicos. Me había llamado una hora antes,
y me había preguntado si tenía alguna cosa que hacer
esa tarde, y yo le dije que no, porque estaba en casa con Internet,
y no tenía muchas ganas de salir. |
| Ella
llegó, y me dijo que me tenía que contar muchas cosas,
y eso de muchas cosas quiere decir muchos chicos. Me contó
que si le había llamado tal chico, que habían ido aquí
y allá, que le había contado tal cosa, y después
me dijo que cuando llegó a casa le había llamado su
ex, el último (porque tiene colección de ex) y me contó
más cosas. |
Escribir
esto del relato es fácil porque sólo tengo que pensar
en la amiga de una amiga mía. ¡¡¡uuuffffff!!!
Yo la conozco porque alguna vez nos encontramos los grupos de los
amigos cuando salimos de fiesta en los bares o las discotecas por
nuestra comarca de Girona, sobre todo en verano, y es idéntica.
Se sienta y empieza a hablar de ex y de chicos, y no calla (es para
llevar encima una mordaza) ,
y le da igual que hallan chicos o chicas o gente que no conoce, porque
ella sigue contando que si de chicos y de ex. |
Pues
os tenéis que imaginar una chica así (pero no os pongáis
en plan machistas, que son pocas las chicas así ¡¡¡que
si no me pongo yo en mi versión feminista!!!) . |
| Bueno,
seguimos con el relato. |
| Podemos
poner que yo ya había dejado Internet, porque no podía
estar en las dos cosas, y nos sentamos en el sofá del comedor,
para hablar, o mejor dicho para hablar ella, que a mí no me
dejaba decir nada. |
Después
se puso a hablar de los chicos de nuestro grupo y de los que conocemos,
y me dijo que yo le gustaba mucho a un chico, que no sé, se
llamaba Hosteriontorico (vale, vale, ya pongo otro nombre)
(pero no que se enfanden los que se llamen así, que también
es un nombre bonito ). |
Lo
cambio por Irnolofedolico
(éste sí que vale) . |
Es
un chico muy majo, moreno, de ojos azules, de 1,90 metros de altura,
un pecho salido con canalillo, la tableta de chocolate (las abdominales
quiero decir) ,
un culo firme y tieso, y ya no sé más, porque no lo
había visto desnudo ,
y no está nada mal, pero no hablamos mucho porque yo estudiaba
en Periodismo (por decir una universidad, que no soy periodista) ,
y él en Arquitectura, y coincidíamos sobre todo en el
metro y en los comedores universitarios. Nos habíamos hablado,
pero tampoco mucho, pero mi amiga sí que hablaba con él,
porque ella estudiaba Arquitectura también (sí, sí,
mucha casualidad, pero esto es un relato y me lo estoy inventando),
y mi amiga me dijo que le hablaba de mí, y también de
sexo. |
| Yo
le dije que me dijera que decía de sexo, pero me decía
que no, que era muy fuerte, pero llevaba tres horas dándome
dolor de cabeza con sus historias, y ahora que me interesaba no me
lo decía. Yo le dije que lo contara, y me dijo que vale, porque
yo insistía, pero que era muy fuerte. |
Me
dijo que a ese chico le encantaba el bondage y yo le pregunté
qué era eso
. Me dijo
que es esa fantasía de que le gustaría atarme y amordazarme,
pero que le había contado que le gustaría que yo estuviera
atada y amordazada de pie, en lencería y zapatos de tacón
alto, con los brazos atados en alto, y hacerme tener cinco o diez
orgasmos, hasta dejarme rendida de placer, y que era eso lo que le
había contado. |
| Yo
le dije: "¿diez orgasmos? Con cinco ya me conformo";
y nos pusimos las dos a reír. |
| Entonces
ella me preguntó si me gustaría, y yo le dije que estaba
muy bien, que tenía mucho morbo, y en broma le señalé
el techo del comedor, que allí tenía un aro que puso
mi madre para colgar los tiestos de flores interiores que a ella le
gustan, y que le iría al chico perfecto. |
Ella
también se río, porque ya parecía todo preparado
para que yo fuera la novia del chico, y en broma me preguntó
si también tenía cuerdas, y le dije que sí, porque
a mi madre le gustaba el macramé, que es hacer cosas como cortinas
o rejas para flores o tapetes de adorno con cuerdas, y tiene un mueble
lleno con centenares de cuerdas, que se pone en vacaciones a hacer
cosas, y nos pusimos a reir a carcajadas (sí, sí, ya
más casualidad imposible, pero esto es lo que pasa en los relatos,
¿verdad?) . |
| Entonces
ella tuvo una idea. Me dijo que tenía su móvil, y que
recibe fotos, y me dijo para hacerme una foto y se la mandábamos
por móvil. Yo le dije que eso era una locura, porque luego
iba a enseñar la foto a los amigos, y me dijo que no, que ya
se encargaría ella de que la borrara. |
| Le
dije que vale, y comenzamos a buscar en mi armario un conjunto de
ropa interior que fuera sexy. Ella me dijo que había uno, que
era un conjunto blanco de tanga y sujetador muy sexys y eróticos
que le encantaría, y me puse ese conjunto. Después me
puse unos zapatos de tacón de aguja que también era
blancos, y me fui hacia el aro. |
| Mi
amiga había ido a buscar algunas cuerdas, pero trajo casi el
armario completo, y nos reímos, porque le dije que dónde
iba con todo eso, porque con dos cuerdas había suficiente.
Me dijo que faltaba la mordaza, y yo le dije que en la caja de herramientas
había cinta de precintar, y que eso había visto en las
películas que servía. |
| Se
fue a buscarla, y volvió. |
| Yo
le pregunté si no estábamos algo locas, y mientras me
iba atando las manos juntas delante me dijo que sí, que muy
locas estábamos, y nos reímos. Ya con las manos atadas,
tenía que pasar la cuerda por el aro, pero estaba muy alto.
Por eso cogió una silla, se subió encima y pasó
la cuerda por el aro. La bajó, volvió a pasar la cuerda
por debajo de mis brazos, y tiró con fuerza para dejarme con
los brazos bien estirados, y anudó la cuerda arriba en el aro. |
| Yo
estaba de pie, atada y bien recta, porque los brazos los tenía
estirados hacia arriba, y no podía doblarlos nada, y me parecía
que si me quitaba los zapatos no llegaba a tocar con las plantas de
los pies el suelo. |
| -
"¿Te puedes desatar?" - me preguntó. |
| Le
dije que no, y entonces cogió la cinta, que era cinta aislante
y no cinta de precintar, y la puso encima de mis labios. Le dio vueltas
por mi cabeza, y aunque me había levantado el cabello me pilló
algunos pelos con la cinta, y le iba a decir que no diera tantas vueltas,
que se iba a dar cuenta mi padre que le habíamos gastado la
cinta, pero ya no podía decir nada, y casi acaba con la cinta,
porque me cubrió desde la barbilla hasta por encima de la boca.
Pensaba que se iba a acabar el rollo, y casi acierto. |
Cogió
el móvil, se puso enfrente de mí y yo me puse con la
cintura un poco de perfil, en plan morbosa .
Me hizo la foto y se la mandó, y ella decía "a
ver qué dice". |
| No
había pasado ni un minuto que sonó el teléfono
de ella. Miró y me dijo: |
-
"Es él, es él" .
|
| ¡¡Que
nervios!! Me temblaba todo, y eso que estaba bien atada. |
| Había
reconocido que era su amiga de universidad porque tenía el
móvil en la agenda, y también le había parecido
que era yo la de la foto, y claro, al momento se lo preguntó.
Ella le dijo que sí, que era yo, Christie. Le dijo que me había
explicado su fantasía, de tenerme atada y amordazada y hacerme
por lo menos cinco orgasmos, y que yo le había dicho que me
gustaba, que era una idea muy morbosa, que eso de tener sexo atada
me encanta y es mi fantasía favorita, y que le había
dicho que a mí también me gustaba mucho él, y
que me encantaría que me lo hiciera. |
¡¡No,
no, no!! Yo no había dicho eso, pero no podía hacer
nada. Bueno, hacia mmmmppphhhhh
y hacía que no con la cabeza, pero se reía mucho, y
la verdad que yo también habría hecho la misma broma. |
| Entonces
ella puso cara de sorpresa y dijo: |
| -
"¿Qué si puedes venir?". ¡¡Le
había preguntado él si podía venir!!. |
¡¡¡¿¿¿¿Quuuuéééééé????!!!!
. Bueno,
lo pensé, porque decir no podía decir nada. |
| Dijo: |
| -
"Espera, que se lo pregunto". |
Yo
le hice que no con la cabeza, y ella se puso a reír. Me dijo
que le iba a decir que sí, y yo que no, que no (con la cabeza),
y ella que sí, y entonces le dice que me lo ha preguntado,
y que he dicho que sí con la cabeza
. |
| ¡¡¡Aaaaaaahhhhhhhhhh!!!. |
El
chico tardó media hora en llegar (se pueden ocurrir muchas
cosas en esa media hora, y aquí me puedo inventar que mi amiga
lo fue a buscar y yo me quede atada sola, o que mi amiga se fue a
ducharse, pero eso ya lo dejo a vuestra imaginación). Ella
le abrió la puerta (claro, no se la iba a abrir yo)
y estuvieron dos minutos hablando, antes de venir al comedor. |
Cuando
entraron en el comedor ella nos presentó, y se rió de
la manera de conocernos. Le volvió a explicar que habíamos
hablado de él, que ella me había dicho su fantasía,
y todo lo que había contado antes. Y le dijo que yo le había
dicho que me gustaba mucho, que me parecía un chico muy guapo,
y que la idea del juego había sido mía .
Que yo le había dicho que sería una fantasía
muy guapa simular que él y yo somos compañeros de piso,
y que cuando él llegaba me encontraba atada y que por eso le
había pedido que me atara (porque resultaba que me había
atado una chica que me tenía envidia), pero él en lugar
de desatarme se aprovechaba de mí, y yo hacia que no con la
cabeza pero que era mentira, y en verdad me encantaba y me hacia tener
seis orgasmos, uno detrás de otro, sin parar, hasta que ya
no podía más. |
¡¡¡Que
falsa!!!
. Yo no había dicho nada de eso. ¡¡¡Mentirosa!!!. |
Entonces
él me mira, y dice que estoy preciosa, que le encanta mi ropa,
que soy muy guapa, y de repente me gusta la escena, y me siento cómoda,
y ella le dice si quiere quedarse a solas conmigo, que ella se va
a la habitación a hacer Internet
(¡¡¡eeehh!!! Que el ordenador es mío, pero
claro, no puedo decir nada ni hacer nada), y el chico le dice que
sí, y ella se va, y entonces yo siento algo raro, que no sé
si es miedo pero creo que no porque estoy cómoda, y me parece
que son muchas sensaciones de excitaciones. |
| El
chico se pone detrás de mí, me quita el tanga, me hace
abrir las piernas y comienza a masturbarme tocándome el clítoris,
y yo me dejo. Me gusta. Me encanta. Tiene una pierna enganchada a
mi culo, como si hiciera fuerza hacia delante pero sin empujar, y
yo cuando hago fuerza hacia atrás noto su pierna, que me hace
una presión que me excita más, y ya me olvido de todo.
Me olvido de que eso es una broma, que es un juego, y me parece que
es lo que de verdad estaba deseando. |
| Me
besa por el cuello, y con la otra mano me acaricia por todos sitios,
por los pechos, por la cintura, y creo que son tres minutos que tardo
en tener el orgasmo, y cuando tengo el orgasmo es algo fantástico,
porque atada hago fuerza para recoger mis brazos y no puedo, y quiero
gemir pero estando amordazada no puedo, pero gimo con mucha fuerza,
y me parece que lo escucha mi amiga en su habitación. |
| Pero
el chico sigue. No para. Sigue igual, como si yo no hubiera tenido
orgasmo, y ya no pienso en nada, y otro orgasmo. Es el segundo. |
Cuando
he tenido el segundo orgasmo, el chico había traído
una bolsa. Saca un vibrador, se pone de rodillas en el suelo, delante
de mí, y comienza con un cunnilingüis. El vibrador lo
mueve en todas direcciones, y el chico no está nada cansado.
Que va. Sigue y sigue, porque está sentado en el suelo bien
cómodo entre mis piernas (como quien está leyendo un
libro o viendo la televisión)
y yo ya no sé si llevo una hora atada, dos horas atada o sólo
diez minutos. |
Es
fantástico, y tengo mi tercer orgasmo (no sé si voy
un poco rápida explicando los orgasmos ,
pero no voy a estar media hora con detalles ,
que tengo que ir a comer después). |
Después
del tercer orgasmo, yo no puedo más, y hago que no con la cabeza,
pero mi amiga le ha dicho que le haría que no con la cabeza,
pero que era mentira, que quería que siguiera ,
y claro, él sigue, aunque yo estaba agotada, y mete el vibrador
todavía más adentro. No lo quita, y yo atada y amordazada
no puedo hacer nada. A ratos lame mi clítoris con la lengua,
y a ratos con los dedos, y tengo el cuarto orgasmo. |
El
quinto orgasmo lo consigo otra vez poniéndose detrás
de mí. Me aprisiona contra su cuerpo, y aunque estoy muy satisfecha
que ya tengo bastante de sexo por un mes por lo menos (bueno, tampoco
tanto ,
porque mientras mejor es el sexo más ganas de sexo tiene, ¿verdad?
),
me encanta y tengo el quinto. |
| Por
fin para un momento. Me mira, y me dice que estoy fabulosa, encantadora,
me pregunta si me gusta, y hago que sí con la cabeza, y mientras
lo veo desnudarse, se pone un preservativo, me abre más de
piernas, se coloca delante de mí, con las piernas algo flexionadas,
y me penetra vaginal. Se mueve rápido, y gime mucho, y yo estoy
muy sensible, que supongo que será del cansancio, y tengo el
sexto orgasmo, incluso antes que él, porque él se corre
un minuto después. |
Estoy
agotadísima. El chico se ducha, se va a mi habitación,
se pone a hablar con mi amiga (y yo allí atada y olvidada)
y viene
a despedirse. Me pregunta si me gustaría volver a verle, y
le hago que sí con la cabeza, porque estoy todavía amordazada
y no puedo decir nada. Me besa sobre la cinta y se va, y es mi amiga
la que me desata. |
| Yo
caigo de rodillas al suelo y me quedo diez minutos tirada en el suelo,
mientras mi amiga me desata y me quita la mordaza. Me pregunta qué
me ha parecido, y le he dicho que eso hay que repetirlo, y que gracias
por las mentiras que le ha dicho, y se ríe. |
Bueno,
ya os he escrito un relato
y ya
no podéis decir que no os hago caso a las peticiones .
|
¿Cuándo
dan el premio Nobel de Literatura? .
Lo gano por mayoría . |
|