Fecha BONDAGE10.COM Autor/a
marcgisbert
*** Cursos de bondage: Cómo hacer un bozal ***
BOZALES: CÓMO HACER EN CASA UN BOCADO
Estos cursos de bricobondage tienen como objetivo conseguir grandes resultados con muy poco trabajo y material. Es decir, no es necesario construir ningún taller de carpintería en vuestro propio hogar, y tampoco es necesario comprar una mesa de carpintero. Tal como os he explicado, son grandes resultados con el mínimo recurso.
Este curso, muy sencillo, fácil, rápido y con los detalles justos, os va a orientar acerca de cómo conseguir fabricar un bozal bocado.
Por supuesto, vuestra propia practica y vuestra propia experiencia, van a ser vuestros mejores maestros, y como bien sabéis de nosotros, nunca dejéis la imposición de nadie como maestro. La sexualidad, y vuestra forma de expresar y vivir las fantasías sexuales, son únicamente vuestras, pues os pertenecen por naturaleza, y nadie debe de tratar ser vuestro maestro.
Este curso tampoco ha de ser vuestro maestro, sino tiene como pretensión servir de orientación y ayuda para personas sin experiencia.
1º - Los materiales. Su precio.
Esta es la factura de la compra de los materiales:
a) Madera; 0,50 céntimos (o incluso gratis).
b) Cuero; 1 € / metro.
c) 2 hembrillas zincadas cerradas; 0,30 céntimos.
d) Remaches (máquina tenaza y 50 remaches); 2,50 €.
e) Candado pequeño; 1 €.
f) Cola adhesiva extrafuerte (o cola carpintero); 3 €
g) Dos aros; 0,30 céntimos.
Precio total: 8, 60 €.
Hemos de tener en cuenta que sobra material, y por lo tanto, para realizar un segundo bozal, ya no debemos de comprar remaches, ni tampoco la cola de carpintero o el cuero, pues un metro de cuero es incluso excesivo.
2º - Forma de conseguir los materiales.
a) La madera.
Nosotros hemos comprado madera para construir decenas de bozales, con lo cual la madera ha sido más costosa (en torno a los 15 euros ha sido el precio por dos listones circulares de cuatro metros de longitud para cada listón).
Nuestra intención es construir bocados de distintas medidas de longitud, comprendidas entre los ocho y los catorce
centímetros de longitud.
Pero remitiéndonos al curso debemos de saber que la longitud óptima del bocado oscila entre los diez y los doce centímetros.
En muchas carpinterías, tras los pedidos de muebles y otras necesidades del hogar, sobran maderas que acaban almacenadas y molestando (guardadas para ocasiones que jamás se presentan) en los rincones y paredes de la carpintería.
Entraremos en una carpintería, y preguntaremos si les sobra un listón de madera circular, de entre dos y tres centímetros de diámetro, y como máximo doce centímetros de longitud, o si pudieran hacernos el favor de cortarnos un solo trozo de esas características.
En esta situación es necesaria la simpatía y educación de la persona a quien nos dirigimos, y en la sociedad actual este hecho requiere suerte. Pero, por lo general, las carpinterías autónomas donde trabaja una sola persona, que sienta el trabajo de la madera con gusto y diversión, suelen ser bastantes agradables (no es exacta la simpatía de las personas, y el curso no puede garantizar este aspecto, aunque por supuesto es bastante útil contribuir con nuestra actitud a la respuesta cordial).
En algunos casos os responderán que no tienen madera de esas características. Sin embargo, en algún momento os encontraréis que os enseñarán una madera como habéis solicitado, y os preguntará si os va bien. Incluso según la persona os cortará la madera a la longitud exacta solicitada.
Puede darse la situación en la cual la persona os regale esa madera, que para él no tiene ningún valor, pero os recomendamos ser agradecidos por su atención, y ofrecer al menos una propina de cincuenta céntimos, suma la cual es mísera en este país, pero tiene su significado en la gratitud.
Si os preocupa que la carpintería os pueda conocer (por la vergüenza de si os mira extrañado por el curioso pedido) os podéis desplazar al otro extremo de la ciudad, o en algún barrio por el cual no sea zona habitual de vuestra presencia, o incluso no conocer jamás. Bien es cierto que en esta circunstancia no conoceréis ninguna carpintería, pero paseando tranquilamente por las calles encontraréis seguro una carpintería.
En este momento ya tenemos la madera.
b) Cuero.
El cuero es un material con grandes diferencias de precio, según tienda y zonas, al menos en nuestra ciudad. Puede encontrarse por 8 € / metro, o por 1 € / metro. Nos interesa, por supuesto, este segundo precio, el cual encontraremos en cualquier tienda o mercado donde se venda telas excedentes de fábrica, o directamente de fábrica.
Ya tenemos, de esta forma, el cuero negro para cubrir la madera, y dar presencia al bozal.
c) y g) 2 hembrillas zincadas cerradas y dos aros cerrados.
Las hembrillas zincadas cerradas las encontraremos en cualquier ferretería, o incluso en las tiendas habituales de esta ciudad, conocidas como todo a 1 €, y regentadas en su gran mayoría (a día de hoy en el cual escribo el curso) por personas de raza asiática.
Pueden venderse en unidades individuales o en cajas. Vendidas de forma individual, su precio es de 0,15 céntimos aproximadamente, y vendidas en caja podemos encontrar cajas de 6 u 8 hembrillas, por unos 0,80 céntimos aproximadamente.
En las ferreterías también encontraremos los aros cerrados (por ejemplo, tipo llavero clásico).
d) y e) Remaches (máquina tenaza y 50 remaches) y candado pequeño.
Los remaches abiertos en forma de ojal, con su máquina en forma tenaza para presionar, las encontraréis a muy buen precio en las mismas tiendas citadas, conocidas como todo a 1 €, y regentadas en su gran mayoría (a día de hoy en el cual escribo el curso) por personas de raza asiática, aunque no todas estas tiendas disponen de este utensilio.
Se debe de buscar con tranquilidad y paciencia. Van cerradas, y llevan una bolsa de remaches en la cual suele haber unos cincuenta remaches.
Asimismo, estas tiendas también venden candados pequeños, y podemos comprar al mismo tiempo el candado, a fin de evitarnos molestias con más desplazamientos.
f) Cola (pegamento) adhesiva extrafuerte (o cola carpintero).
Por último compraremos la cola adhesiva extrafuerte, la cual no supone ninguna dificultad encontrarla, pues se vende en muchas tiendas diferentes, y habiendo también muchos modelos de colas (pegamentos).
3º - La construcción del bozal.
Ya tenemos todo el material, y pasaremos a la construcción del bozal.
En este curso el bozal tendrá una longitud de doce centímetros. Os preguntaréis si tiene alguna importancia la longitud del bozal, y en efecto, sí tiene su importancia, pues a mayor longitud de bozal más incomodidad de movimiento representa. Estando atados o atadas y amordazados o amordazadas encima de la cama con un bozal superior a 14 cm, el movimiento de la cabeza es limitado, pues el excedente de bozal por los laterales impide el giro cómodo de la cabeza, y en algunos casos lo dificultan de manera notable.
Sin embargo, el juego con bocados superiores a catorce centímetros únicamente debe de ser empleado por personas con experiencia y madurez, y no puede ser empleado por personas sin experiencia y conocimiento.
Por lo tanto, el curso aconseja una longitud máxima del bozal de doce centímetros.
Dicho esto, construiremos el bozal.
Cortaremos la tela de cuero en su longitud calculando la vuelta completa de la madera. Podemos usar una cinta métrica para medir la vuelta completa, pues el corte ha de ser exacto, para evitar que la tela se solape encima de ella.
En cuanto a la anchura de la tela, haremos un excedente de dos centímetros por cada costado. Es decir, en un bozal de doce centímetros la tela de cuero habrá de hacer dieciséis centímetros, habiendo de sobrar después dos centímetros por cada costado del bozal.
Sin embargo, todavía no engancharemos la tela a la madera.
Antes habremos de colocar las hembrillas zincadas cerradas a cada lateral. Habremos de ir en cuidado al colocarlas, pues existe el riesgo de astillar la madera, según el tipo de madera y su grosor. Habremos de asegurarnos de colocar la hembrilla con paciencia. Podemos utilizar barrinas u otros elementos para perforar la madera, pero también puede hacerse sin la ayuda de ningún elemento. Requiere mayor paciencia, fuerza y astucia también, pues sólo con fuerza será un trabajo complicado. Para ello tenemos la astucia, y la usaremos aplicando fuerzas de choque, es decir, al tiempo que usamos la rosca de la hembrilla a modo de barrena, también haremos resistencia y empuje de la madera contra la hembrilla. De este modo es mucho más fácil perforar la madera.
Colocadas las hembrillas, aplicaremos la cola sobre la madera, untando toda la madera, e inmediatamente colocaremos encima la tela de cuero, dejando los dos centímetros sobrantes en cada costado. Giraremos la madera, como si estuviéramos enrollando la madera con la tela de cuero, y al mismo tiempo aplicaremos encima de la tela de cuero gomas elásticas, porque sin éstas vais a ver que la tela de cuero se despega de la forma circular del bozal.
Las gomas elásticas las aplicaremos en toda la longitud del bozal, y dejaremos el bozal todo el día en esa condición.
Al día siguiente volveremos a tomar el bozal. Aplicaremos pequeñas gotas de cola en los lugares donde la tela de cuero no esté perfectamente adherida a la madera, y también aplicaremos la cola a los laterales.
Dichos laterales los haremos del siguiente modo:
Pondremos el pegamento en la tela sobrante y en el interior que habréis visto se ha formado, quedando el dibujo circular del lateral. El pegamento habrá de cubrir toda la madera, pero no debemos de excedernos, porque al plegar la tela el pegamento rebosará, y nos impregnará los dedos y la tela.
Pues, en efecto, el siguiente paso, aplicada la cola, es plegar la tela hacia los laterales, con elegancia y belleza. Debemos de tener las gomas elásticas preparadas, dado que la tela de cuero perderá rápidamente la compostura dibujada. En este caso las gomas elásticas habrán de ir de lado a lado, ayudándose si es preciso con las hembrillas, y volveremos a dejar de nuevo el bozal un día, a fin de que la cola se seque y la cola quede perfectamente adherida.
Este paso nos puede conllevar tres días, pero debemos de hacerlo sin prisas y paciencia.
Concluido este punto, y asegurados de que la tela ya está firmemente pegada, colocaremos los aros, cuyo proceso puede durar un minuto, pues tan sólo debemos de colocar los aros dentro del círculo formado por la hembrilla zincada cerrada.
Colocados los aros, cortaremos dos tiras de la tela de cuero, de 30 centímetros de longitud (es incluso excesivo, pero es para asegurarnos de poder completar la correa) y 2 centímetros de ancho, que tal como acabo de indicar será la correa.
Deslizaremos cada tira por el interior de cada aro, respectivamente. Se puede cerrar de muchas maneras, incluido con pegamento, pero os aconsejamos coserlo, por todos los bordes y por todo el espacio delimitado entre los bordes y el aro. Coseremos muy cerca del aro también, porque de esta manera no permiten el movimiento del aro, quedando ambos como si fueran una sola pieza.
Los cantos de la correa, por supuesto, son excesivamente largos, y procederemos a cortar cada correa a la longitud necesaria. Para tener una orientación, la correa del aro izquierdo debe de tener una longitud suficiente para alcanzar la oreja derecha, y la misma condición debe de cumplir la correa del aro derecho (esto es, la correa del aro derecho debe de tener una longitud suficiente para alcanzar la oreja izquierda), a fin de tener la certeza absoluta de poder cerrar el bozal.
Los cantos de las correas, al otro extremo de la misma correa, serán rectos. Podemos redondearlos con unas tijeras.
El bozal se puede cerrar con hebilla o con candado. Dado que este curso pretende ser sencillo y usar los mínimos recursos y a la vez los recursos más habituales a nuestro alcance, no enseñaremos ahora a colocar una hebilla, y cerraremos con candado.
Para ello haremos los agujeros de los remaches.
Os recomiendo, antes de colocar el remache, realizar una prueba en un trozo de cuero desechado, pues la primera vez podéis colocar el remache equivocadamente. Incluso la misma consistencia del cuero puede hacer que el remache no podáis colocarlo de forma correcta.
Por lo tanto, haremos con la propia tenaza del remache un agujero en el lugar donde queremos colocar el remache. Si no habéis podido agujerear el cuero completamente, veréis que por lo menos habéis trazado el dibujo, y cortado ligeramente el cuero en la propia forma del remache. Con unas tijeras acabaremos de cortar el círculo en la tela, y acto seguido colocaremos el remache.
Con el remache en la posición deseada, tomaremos las tenazas y presionaremos para dar la forma y la ubicación perfecta y sólida.
Os recomendamos dejar entre los remaches unos dos centímetros de distancia. En cuanto al número de remaches que deben de colocarse, éstos deben de iniciarse a unos seis centímetros de la correa desde el aro como punto de medición, y mantener la distancia de dos centímetros de distancia aproximadamente entre remaches hasta el final de la correa.
Dicha operación la repetiremos en ambas correas.
Los remaches están en ambas correas pues (continuando con el modo sencillo) cerraremos el bozal colocando el candado uniendo las dos correas a través de los remaches.
Alcanzado este comentario, podemos decir que el bozal ya ha sido terminado.
El resultado es este bozal bocado (modelo bozal de la galería: 14 cm).
© . 2006 - 2010