Fecha BONDAGE10.COM Autor/a
marcgisbert
*** Cursos de bondage: Momificación ***
Hay un número sustancioso de personas, incluso superior al cual en un primer instante podemos valorar, de personas con atracción por la práctica de la momificación, bien sea en el rol erótico de ser ellos o ellas momificados, o en la parte opuesta de la fantasía, esto es, ellos o ellas momificar. Bien es cierto que no es la fantasía de abrumadora mayoría, pero al afirmar el "número sustancioso de personas" se pretende notificar que tampoco es una fantasía inusual o muy poco practicada.
En juegos de pareja eróticos en sus propios domicilios o en bromas entre amigos sin ninguna connotación sexual, muchas veces se practica la momificación, pero por supuesto varia considerablemente la complejidad, la estética y la interpretación de las personas.
En estas situaciones podemos comprobar cómo se usa para las momificaciones material preferentemente como el film transparente (también conocido como el plástico de embalar los alimentos en la comida), pues son rollos muy baratos en comparación con su extraordinaria longitud, en torno a los 50 metros. Otro material usado son los rollos de cinta de precintar, pero éstos, al ser más caros, se usan en menor medida y la momificación no suele incluir el cuerpo completo, sino sólo una parte de ésta.
En un aspecto más profesional, la momificación debe de reunir diversos requisitos para su buen uso, prevaleciendo siempre el respeto, la seguridad, la legalidad y la confianza de las personas interesadas libre y voluntariamente.
A continuación detallaremos de forma básica y general estos requisitos.
Posición de la momificación
Hay dos posiciones recomendadas para realizar una momificación con comodidad: firme y osiríaca.
La posición firme es aquella posición en la cual la persona momificada tiene ambos brazos a los laterales del cuerpo, paralelos a éste y cada uno junto a su respectivo costado. Siempre dependiendo los siguientes factores de la altura de la persona, el codo debe de quedar tocando la zona baja de las costillas, y la palmo de la mano, plana y extendida, por debajo de las caderas.
La posición osiríaca, esto es, la segunda posición aconsejada, es aquella posición en la cual la persona momificada tiene ambos brazos cruzados en forma de aspa (o cruz o X), por encima de su pecho. Es una posición muy conocida por todo el público debido a su extenso uso en las películas ambientadas en momias, faraones, pirámides y cuanto rodeaba a Egipto y su cultura.
Cualquier posición no incluida en estas dos mencionadas no son aconsejables. Por citar un solo ejemplo, no es aconsejable una momificación con los brazos a la espalda, pues en las posturas de momificación, dado la persona por sí misma no puede garantizarse el equilibrio, se apoya ésta en su espalda. Pero con los brazos inmovilizados a la espalda, el peso del cuerpo contra la superficie donde se apoya oprime los brazos, dificultando la
circulación sanguínea, además de las molestias dolorosas e incomodidad que esto genera. En muy poco tiempo pueden aparecer calambres en la persona momificada, así como el hormigueo, presión e hinchazón (aunque dicha hinchazón tomando color morado o violeta no se perciba en la vista por el material usado en la momificación) propio de la dificultad de la circulación sanguínea, hecho el cual debe de evitarse siempre, y por supuesto, la aparición de estas circunstancias vulnera las normas de seguridad impuestas por el juego erótico.
Material de la momificación
El material de la momificación variara considerablemente según las circunstancias ambientales donde os halléis, y también de las condiciones físicas de la persona momificada.
Detallarlo completamente es muy difícil pues intervienen en muchas ocasiones detalles muy particulares que deben de ser valorados en el mismo momento, pero hay unas cuestiones generales a tener en cuenta con el material.
Una de estas cuestiones es la temperatura, especialmente si usáis film transparente o plásticos, dado que éstos no son transpirables. Entre sus inconvenientes destaca el hecho de generar una gran humedad en una correcta momificación donde el cuerpo, desde los hombros hasta la planta de los pies, esté completamente momificado, y el material usado esté cerrado en toda su aplicación (es decir, no permita la circulación de aire por ningún lugar). En este caso, al desatar la momificación y quitar los plásticos, comprobaréis que debajo del plástico (en su cara interior mirando al cuerpo) se ha impregnado de agua, y ha quedado una capa muy similar como al rocío de la noche, donde al amanecer da toda la apariencia de haber llovido.
Si esta momificación fuese aplicada de pie, y la persona atada no tuviera los pies momificados, sino que el material terminara como máximo en los tobillos, apreciaríais con el paso del tiempo cómo gotea el interior del material, constante y sorprendentemente rápido, y quedando en el suelo un considerable charco de agua.
Asimismo, por su condición de no transpirables, generan deshidratación, la cual aumenta con el paso del tiempo e incluso se acelera, y aún a pesar de suministrar agua a la persona momificada, no se puede compensar el ritmo de la deshidratación.
Por lo tanto, las momificaciones con film transparente o plástico han de ser de muy corta duración, siempre bajo cuidado y atención, y valorando la temperatura ambiental.
Esto significa que es muy peligroso practicar una momificación en verano, en épocas de mucho calor, en la exposición al sol, en ambientes cerrados y pequeños, o en ambientes de gran humedad por sus propias características, entre otros.
La temperatura ambiental máxima aconsejada para realizar una momificación debe de ser en torno a los 18 - 19 grados.
Otro material usado en las momificaciones es la cinta de precintar, y con la intención de no repetir consejos y extenderme de forma innecesaria en este curso, es obligatorio e imprescindible leer el curso de Bondage Tape, en esta misma sección de cursos, en caso de desear aplicar una momificación con cinta. En dicho curso encontraréis las características de la cinta, cómo se aplica la cinta, cómo se desata una persona atada con cinta, y las peculiaridades de aplicar la cinta estando la persona desnuda o vestida, aunque en el caso de la momificación es recomendable usar de la ropa prendas finas (a fin de evitar arrugas) que cubran todo el cuerpo, desde los hombros hasta los tobillos.
Como último material, las vendas son otro material usado en las momificaciones, aunque es el material menos usado pues es también de alto coste económico, además de difícil manejo. Sin embargo, presentan interesantes ventajas, pues la gran mayoría de vendas son transpirables, lo cual es un factor a tener en cuenta en la seguridad. También son estéticas, aunque son de difícil manejo, pues en algunos trazados pierden la dirección y compostura establecida en los pasos previos, y debe de retrocederse hasta poder volver solucionarlo.
Aplicación de la momificación
Hay diversas formas para realizar la momificación, pero en personas poco interesadas un buen método, tomando como ejemplo una momificación con los brazos paralelos a los costados (momificación la cual sea dicha es la posición recomendada para iniciarse y experimentarla por primera vez, todas las personas interesadas), será el descrito en los párrafos sucesores. Antes, aprovecho la ocasión también para comentar que en ningún momento (y mucho menos en vuestra primera ocasión) intentéis realizar la momificación de forma continua, sin cortar el film, la cinta o vendas. Se arrugará el material, se perderá la dirección, y otras tantas dificultades que no os ayudarán, a ninguna de las personas interesadas, a disfrutar de la fantasía. El material debe de cortarse y aplicarse por partes.
Dicho esto, detallaremos la aplicación de la momificación.
La momificación debe de empezarse con la persona de pie, dado en caso de estar tumbada, va a ser tarea imposible (o por lo menos muy costosa) rodear el cuerpo.
La primera parte a momificar será la parte del cuerpo comprendida entre la zona pélvica y los hombros. Si fuese al revés (si momificáis antes las piernas), os encontraréis que, en el momento de momificar el tronco del cuerpo, la persona momificada tendrá problemas para mantenerse en pie y conservar el equilibrio, habiéndole de ayudar para no caerse, y por eso es recomendable primero momificar el tronco.
Respecto a esta primera parte de la momificación, comenzaremos por los hombros, en trazos verticales que vayan desde la espalda al pecho y viceversa, pues de otro modo no sabréis como momificar (y ajustar al cuerpo) la zona de los hombros. No es necesario ajustar o atar estos trazos, pues sólo tienen como finalidad cubrir los hombros.
Hecho este paso, se procederá entonces a rodear el cuerpo, recomendable en dirección desde el pecho hacia la espalda, pues si en algún momento la dirección se pierde y se debe de cortar, es mejor dejar el final de trazo en la espalda. Siempre la parte frontal, la cual es la más interesante desde el punto de vista estético para las personas practicantes, debe de tener preferencia en el cuidado estético.
No hay mucho secreto en esta fase. Se ha de rodear el cuerpo con paciencia y ajustando el material al cuerpo, pero siguiendo los consejos de las normas básicas, es decir, sin apretar.
El mismo comentario es válido para la segunda parte de la momificación, la cual comprende desde la cintura y zona pélvica hasta los tobillos, con las piernas juntas. También son válidos los comentarios citados con anterioridad, referente a la estética y dirección.
Finalizadas estas dos partes, ya habremos completado la momificación desde los hombros hasta el tobillo.
La tercera parte es el cuello, si la persona momificada lo desea, dado hay personas que no les gusta sentir tactos en el cuello. Pero, aunque lo permita, es una fase de riesgo en la momificación. El riesgo es mucho mayor si la aplicación es la cinta de precintar. Jamás debéis de aplicar directamente la cinta encima del cuello, o de los ojos.
Cualquier aplicación de material sobre el cuello debe de tener máximo cuidado. Ha de estar extremadamente floja su aplicación, sin ningún tipo de presión. A tacto debe de quedar un vacío entre el material y el cuello, del mismo modo que si se hubiera aplicado un collar, y éste no estuviera en contacto directo con el cuello. Ópticamente, sin embargo, no hay diferencia, y tiene la misma apariencia visual que si fuese el caso de estar el material en contacto con el cuello.
Recordar que la fantasía está limitada por las normas que dictan el respeto, el bienestar y la seguridad de todas las personas participantes.
Finalizada la momificación del cuello, si ésta se hubiera realizado, se debe de preguntar a la persona momificada si siente alguna molestia o presión, así como dificultad al hablar, respirar o mover el cuello. Cualquier tipo de molestia se debe de proceder a quitar la momificación del cuello inmediatamente y empezar de nuevo, y se debe de tener que las molestias son provocadas por la falta de experiencia, conocimiento y paciencia de la persona que ata.
La cuarta parte en el proceso de la momificación para personas sin experiencia es la cabeza, con especial atención a los ojos (en caso de usar cinta adhesiva, en cuyo caso debéis de leer obligatoriamente el curso de Bondage Tape, donde se especifica que jamás debe de usarse cinta encima de los ojos) y por supuesto las fosas nasales.
Las fosas nasales está completamente prohibido cubrirlas. Está prohibido cubrir las fosas nasales y sus vías respiratorias, sencillamente, por respeto, bienestar, seguridad, cordura, el sentido común, la razón y la inteligencia propia cual se presupone en las personas. Tal vez habrán personas que digan haber visto fotos o vídeos por la red donde no se cumple esta norma, y aquí no vamos a debatir las maravillas de los retoques fotográficos, u otros sistemas habitualmente usados por personas devotas como por ejemplo el látex.
Única y exclusivamente, repetimos e insistimos en que está totalmente prohibido cubrir los orificios y fosas nasales, y sus vías respiratorias, y ningún valor tiene cuanto digan o expliquen personas cuyo dudoso control de la sexualidad o del juego erótico implique o asocie peligros de este tipo.
Tras este paso, habrá una momificación desde la cabeza hasta los tobillos, y sólo falta la planta de los pies.
Para terminar la momificación en los pies, la persona momificada habrá de tumbarse, y completamente sola no podrá, a pesar de poder doblar en mayor o menor medida, según material y grosor, las piernas y la cintura. Se debe de acompañar y ayudar de manera importante y muy activa a tumbarse, con sumo cuidado, y una vez tumbada se procederá a completar la momificación de la planta de los pies.
Hecho este paso, la momificación ya es completa.
CONSEJOS A SEGUIR
Recordar muy importante:
- Preguntar siempre a la persona, que libre y voluntariamente ha depositado la confianza en vosotros/as para ser atado o atada, cómo se encuentra, si le aprietan las ataduras, si está cómoda, etc. Las preguntas deben de ser siempre más continuas mientras menos experiencia se disponga, o en relaciones cuya práctica de dicha fantasía sexual sea en sus primeras ocasiones, sin haber todavía un conocimiento suficiente de las preferencias sexuales de los participantes. Es habitual que el primer intento no salga como se tenga concebido. Se ha de tener paciencia y disfrutar de la fantasía con inteligencia y sentido común;
- Tener siempre a vuestro alcance unas tijeras. En caso de cualquier anomalía, como puede ser desde una indisposición física, malestar u otras causas, proceder a desatar inmediatamente. Debéis de ir en cuidado al cortar el material de la momificación, pues podéis pinchar a la persona momificada. Buscar siempre los espacios vacíos, como por ejemplo los espacios entre ambas piernas o el espacio en el ángulo formado donde se unen brazo y cuerpo, en la momificación de este curso usada como ejemplo. Cortar con cuidado, y sin grandes movimientos, pues en caso de haber contacto con el cuerpo sólo sea el pinchazo leve o el roce mínimo, y así poder rectificar inmediatamente y sin mayor molestias. El auxilio a favor de la persona que ha depositado su confianza en vosotros o vosotras es obligatorio e imprescindible.
- No debéis de realizar una momificación superior a diez minutos si no sois personas con experiencia, o también si sois personas con muy poca experiencia. Aunque sea vuestra fantasía, es obligatorio iniciarse poco a poco y paso a paso;
- Y al igual que decimos para finalizar cada curso, las fantasías siempre deben de ser aceptadas, libre y voluntariamente, por todas las personas participantes. Queda terminantemente prohibido obligar, coaccionar, amenazar o chantajear a las personas para la aceptación de una fantasía sexual que no es de su gusto y en contra de su voluntad. La conversación sincera entre ambos es fundamental para encontrar otro juego que se adapte a vuestras características. Y respetar siempre la confianza y el respeto depositado y entregado por parte de las personas que participen en la fantasía;
- Ante cualquier duda, acerca de la seguridad, respeto o la misma fantasía, la respuesta siempre es un no rotundo y sin negociación posible.
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