Fecha BONDAGE10.COM Autor/a
marcgisbert
*** Cursos de bondage: Cuerdas ***
Las fantasías eróticas de bondage se pueden practicar con muchos materiales: cinta (y cuya información encontraréis en nuestro curso de "Bondage tape"), prendas de ropa (con un sector de público que siente preferencia por las medias), telas y materiales muy distintas, pero sin lugar a dudas la abrumadora mayoría, y la esencia del bondage, es cuerdas.
Este curso hablará, precisamente, de las cuerdas, y más concretamente, de los tipos de cuerdas, materiales, sus estructuras, y detalles que os sirvan de orientación para un mejor concepto y uso en vuestras fantasías sexuales.
Fieles a nuestro estilo, nosotros no os vamos a recomendar ninguna cuerda en concreto. Como bien sabéis, nunca hemos permitido (y no somos partidarios) de la filosofía de "maestros". En el sexo, y las fantasías eróticas, no hay maestros, pues el sexo es una comunicación propia, íntima y personal, donde las personas pueden transmitirse sus opiniones, experiencias o sugerencias, pero jamás imponer una lección por encima de la restante información.
Por lo tanto, en este curso no vamos a incluir ninguna defensa de cuerdas de cáñamo, manila, coco, o cualquier material sea. Este curso incluye información completa de todas las cuerdas, en general y sin nosotros recomendar o citar preferencia alguna.
Los gustos y necesidades son vuestros, y en vuestro deseo y sano conocimiento encontraréis aquél material que se ajusta a vuestro gusto.
En primer lugar, habríamos de hablar de las fibras empleadas en la fabricación de cuerdas, que pueden ser de origen vegetal, fibras naturales, o procedentes de transformaciones industriales de productos como el petróleo, o fibras sintéticas.
Según las fibras, las cuerdas presentan muy diferentes características, y a continuación hablaremos de las cuerdas en diferentes apartados, siendo cada uno de éstos las fibras que las componen.
Las cuerdas hechas con fibras vegetales suelen retener muy bien los nudos, dado éstos no se deslizan, y suponen una gran ventaja en las sesiones de bondage donde el nudo asume gran importancia. Igualmente, son valiosas en las sesiones de bondage porque ofrecen una excelente resistencia a la abrasión, pero en comparación con las fibras sintéticas tienen la desventaja de que, en caso de no cuidarse (por ejemplo, mojarse y no secarse antes de guardar) se pueden pudrir con cierta facilidad. Igualmente, en su uso continuo o sometidas a roces intensos, pueden deshilacharse, o cortarse algunos hilos.
Las cuerdas hechas con fibras vegetales más comunes son de materiales como:
- manila: Fibra muy resistente, se denomina con este nombre debido a su procedencia del abacá, planta tropical de la familia del platanero, ampliamente cultivada en Filipinas y de la cual encontraréis mucha información en enciclopedias y obras especializadas. Presenta como desventaja no ser tan resistente como el cáñamo, pero presenta la gran ventaja de no pudrirse, y podréis ver ejemplos de este hecho en los puertos, pues son preferentemente (según zona geográfica) las principales cuerdas usadas para el amarre de grandes barcos;
- sisal: Fibra de poco uso por ser, en comparación con el resto de fibras, la de menor resistencia, procede del agave, la cual es una planta crasa de zonas áridas y que en países como México conocen muy bien, pues de ella obtienen por ejemplo el pulque y el tequila;
- coco: Las cuerdas hechas con la fibra de coco, la cual se obtiene de la cubierta exterior del fruto de la nuez de coco, conocida palmera tropical en todo el mundo, son de óptima calidad por ser de una aceptable resistencia, pero se desestima mucho su uso por ser muy ásperas al tacto;
- cáñamo: las cuerdas hechas con cáñamo proceden de la planta Cannabis sativa, la cual no hemos de confundir con la planta Cannabis indica (es decir, la planta de la marihuana), aunque bien es
cierto que ambas plantas son parientes.
La Cannabis sativa es una planta dioica que cuando alcanzan su madurez pueden llegar hasta seis metros de altura, herbáceas anuales, presentando un tallo robusto, erecto, recto, rígido, de aspecto áspero, color verde oscuro y con sección transversal cilíndrica, raíz pivotante y ramas cortas y frágiles libremente ramificadas. Despide un olor fuerte y tiene sabor herbáceo aromático. Su tronco es áspero y peludo al tacto, de color verde oscuro normalmente, y son los haces liberianos, que forman cordones de 1 a 2 metros de largo aproximadamente, los que desde siempre han despertado su gran interés como fibra textil.
Muy probablemente las cuerdas de cáñamo hallan sido las más usadas, pues hasta la creación de las cuerdas sintéticas eran el único material para uso en alpinismo, y el mayormente usado en un gran número imposible de detallar respecto a muy diferentes usos náuticos. Esta singularidad de su uso preferido (aún a pesar de ser cuerdas pesadas, de muy poca elasticidad y fácilmente putrescibles, por lo que en muchas ocasiones se encuentran tratados básicamente con alquitrán) ha sido debido a su excelente resistencia a la tracción y a la abrasión.
- Fique: el fique es otra fibra, aunque no vamos a hacer mención alguna, pues está prácticamente sin uso.
Actualmente, las cuerdas o cabos de fibras naturales se utilizan muy poco en oficios o usos antaño muy demandadas, pero aún siguen siendo las cuerdas preferidas y aconsejadas para el trabajo decorativo (y por supuesto, los juegos eróticos de bondage), por su aspecto, su belleza, su elegancia y su textura.
En los oficios donde antes se usaban cuerdas de fibras naturales se han reemplazado hoy en día, para su uso profesional, por muchos materiales sintéticos, debido a su buena resistencia a la rotura (pues no tienen que ser retorcidos entre sí para darles solidez) y que, a pesar de mojarse o no conservarse en correctas condiciones, son muy difíciles de pudrirse y deteriorarse.
Se entiende por cuerdas de fibra sintéticas el nylon (poliamida o nailon), poliéster (dacrón), polipropileno, polietileno, y aramidas (keylar). Dichos éstos, creo no olvidar ninguno.
La poliamida (nylon o nailon), es un material desarrollado al final de la 2ª Guerra Mundial, y cuyas propiedades particulares es mostrarse muy resistente y elástica, por lo que puede absorber cargas repentinas sin romperse. Por esta razón se usa sobre todo como línea de pesca y en algunos deportes de riesgo. Como desventaja, la poliamida presenta dificultades respecto a la resistencia a la abrasión, e incluso le afecta bastante la luz solar y los agentes químicos, en comparación con otras fibras.
Las cuerdas de poliéster (dacrón) se eligen por su buena resistencia a la luz solar, a las condiciones meteorológicas, a los productos químicos, y a la tracción combinada con una baja elasticidad. Curiosamente, estos aspectos hacen que las cuerdas no flotan, aunque muy usadas en el mar, se encuentran en el tensado de drizas y escotas, esto es, los cabos que sujetan las velas.
El polipropileno es una fibra también muy resistente a la acción de los productos químicos, a la abrasión y a la luz solar. Su resistencia conlleva que no se sea una fibra muy elástica, pero a diferencia del poliéster ésta sí flota, por lo que se emplea en todas aquellas situaciones donde el poliéster no es recomendable, como son rescates (y otros usos a flote).
Otra curiosidad de este material es que no absorbe la humedad.
El polietileno es, tal vez, la peor de todas las cuerdas de fibras sintéticas, y por esta razón su uso es muy limitado. Por nombrar sus desventajas, es muy débil (más concretamente, es la más débil de todas las fibras sintéticas), es muy poco elástica, es muy rígida (razón por la cual no retiene los nudos, o se necesita ser un experto para conseguir retener los nudos en esta fibra), y es muy difícil manejar. Su uso es muy limitado, escaso y muy puntual.
Por último, en cuanto atañe a las fibras sintéticas, las aramidas (keylar) son todo lo contrario al polietileno. Las aramidas son una fibras muy fuertes, comparables al acero, pues según el sector su resistencia es similar a la del acero, comparación establecida por supuesto con el mismo grosor). Son muy resistentes al calor, pero curiosamente son muy sensibles a la luz solar, muy pesadas y, como bien cabe suponer, poco elásticas. Asimismo, estas características tan particulares les dan un precio muy caro, hecho el cual las restringe a usos náuticos de lujo.
Hay otro tipo de cuerdas, llamadas cuerdas elásticas. Nos puede parecer extraño o imposible la existencia de cuerdas elásticas, pero su sencilla explicación radica en comprender que están fabricadas a partir de gomas naturales y sintéticas, además de fibras de nailon y otros materiales. Esta fabricación las identifica con su indiscutible peculiaridad de ser cuerdas con una impresionante elasticidad, dado son capaces de duplicar (e incluso triplicar, según la tensión a la cual sean sometidas), su longitud normal.
-Conocidas y comentadas de una manera detallada las fibras, habríamos de clasificar las cuerdas. Se pueden clasificar de diversos modos, de los cuales citaremos los dos modos mayormente aceptados.
Uno de estos métodos es afirmar que existen diferentes tipos de cuerdas en virtud de su estructura, las cuales son cinco tipos distintos, clasificados del siguiente modo:
- cuerdas trenzadas: las cuerdas trenzadas (o "torcidas"), constan de varios cordones trenzados entre sí, agrupando las fibras del material que las componen en unidades que se conocen con el nombre de filásticas. Éstas, las filásticas, se tuercen formando los cordones que componen la cuerda.
Hay que tener en cuenta que las cuerdas trenzadas, al ser nuevas, son bastante rígidas y muy difíciles de usar para los intereses del bondage. Sin embargo, hay personas que tal vez afirmen lo contrario. Esto es debido a que su rigidez es debido a ser cuerdas nuevas. Con el tiempo, envejecen y se suavizan, y entonces retienen muy bien los nudos.
- Cuerdas tejidas: son cuerdas de muy buen uso para el bondage, pues a diferencia de las cuerdas trenzadas, son cuerdas de un tacto muy agradable y muy fácil de anudar, aunque sean nuevas. Su secreto, básicamente, es por estar formadas por una multitud de cordones entretejidos. Son las cuerdas de tacto agradable y de fácil anudado.
- Cuerdas compuestas: las cuerdas compuestas tienen la peculiaridad de tener una cubierta protectora (conocida con el nombre de "camisa"), la cual envuelve a la parte central de la cuerda (que se denomina en muchas ocasiones como "alma" o "núcleo"). La resistencia de este tipo de cuerdas depende de manera muy especial de las fibras del núcleo. Curiosamente, la forma de la cuerda la ofrece la cubierta protectora, y su núcleo puede tener características distintas, tales como estar tejido (lo cual las convierte en cuerdas con mayor opción de flexibilidad y manejo) o trenzado (en cuyo caso a las cuerdas compuestas se les llama cuerdas mixtas), o constar de tres o más cordones paralelos, siendo cada cordón trenzado.
- Cuerdas monofilamento: las cuerdas monofilamento, también llamados hilos, las menciono para dejar completa la información de los tipos de cuerda por su estructura, pero para nosotros tiene muy poco interés (por no decir nulo o ninguno), dado este grupo es, mayoritariamente, las suturas empleadas en cirugía y los sedales de pesca.
- Cintas: Las cintas es la última estructura, y al igual que en la ocasión anterior, también las menciono para completar la información únicamente, pues clasificadas como cintas planas y cintas tubulares, su uso está muy especializado en escalada y alpinismo.
Acabada la explicación de clasificar las cuerdas según su estructura, citaríamos otro método cual es clasificar las cuerdas según su grosor (en algunos casos también se especifica su longitud), aunque cabe decir que la clasificación basada en la nomenclatura más corrientemente puede variar según la localización geográfica o el sector de actividad donde se empleen.
Habiendo dado cuenta de este comentario, detallamos la clasificación de las cuerdas según se ha citado anteriormente en las líneas siguientes:
- Sedales, suturas e hilos es la primera clase por ser la de menor longitud, pues corresponde a un diámetro inferior a 2 milímetros;
- Cordiño corresponde a un diámetro de 3 mm y máximo 6 metros de longitud;
- Slinga pertenece al diámetro de 7 mm a 11 mm, y de 7 a 10 metros de longitud
- La manila corresponde a las cuerdas de un diámetro de 12 mm a 18 mm, y de 11 a 100 metros de longitud;
- La cuerda, término propiamente dicho y cuanto se entiende por cuerda, corresponde a un diámetro de 9 mm a 15 mm, y de longitud mayor a 20 metros.
- En estas mismas medidas, de longitud mayor a 20 metros, se hallan las sogas, aunque con diferencia en el diámetro, pues su diámetro se establece entre 15 y 30 mm.
- Vendrían a continuación las maromas, cuyo diámetro se establece entre 30 y 50 mm; las estachas y calabrotillos, con el diámetro establecido entre 50 y 100 mm; y por último, el calabrote, cuyo diámetro se establece mayor a 100 mm.
Después de haber valorado todos estos aspectos técnicos, entraríamos en consideraciones de qué vamos a realizar de la cuerda, pues es importante, y para dar muestra de esta importancia vamos a citar, a modo de ejemplo, las cuerdas usadas para suspensión.
Para hacer suspensión, es importante conocer la cuerda qué vamos a usar, y más concretamente, conocer cuanto se conoce como la fuerza de choque. La norma, dicha sencilla y claramente, es que cuanto menor sea la fuerza de choque, menos sufre el anclaje que soporta la persona suspendida. Básicamente, las cuerdas con una baja fuerza de choque son elásticas, y a mayor elasticidad menor fuerza de choque.
Trasladado este comentario a las personas, la fuerza de choque (también llamada fuerza máxima), es el tirón que sufriría la persona suspendida en caso de que, por error en los nudos o en los anclajes, o por romperse la cuerda, hubiera lamentablemente una caída.
Para conocer la fuerza de choque en sí de la cuerda se debe de conocer los decanewton (daN, tal como se verá escrito), que es tal como se suele medir, generalmente, y para tener una idea de su tracción, equivaldría el daN a un kilogramo de fuerza (aunque no es una razón exacta y puede variar, este concepto sirve de aproximación).
En un buen número de tiendas, al comprar las cuerdas no os sabrán explicar los daN y otros detalles técnicos. En otras ocasiones, ante dependientes eruditos, es muy probable que os confundan la fuerza de choque con la fuerza de la carga elástica.
Para vosotros mismos tener una idea, mirar la etiqueta del paquete donde vienen envueltas las cuerdas, y veréis que aparecen una fuerza de choque que, si no recuerdo mal, oscila entre los 600 daN y los 990 daN (disculpar, pero no recuerdo ahora mismo el número exacto, mínimo y máximo, pero éstos son aproximados). Mientras el número esté más cercano a los 600 daN, indica mayor elasticidad de la cuerda, pero por el contrario, las cuerdas son mucho menos elásticas cuando su etiqueta la cifre en un número próximo a los 990 daN.
Remarcados estos detalles, cabría también indicar las caídas, pues no es lo mismo realizar una suspensión en un lugar interior que en un espacio exterior, o realizar una suspensión a un metro del suelo o diez metros del suelo. Pero, al decir caídas, no me refiero a la caída de la persona, sino la caída de la cuerda.
Es decir, en la etiqueta de la cuerda podréis apreciar que dice 6 caídas. Este numero se refiere a la cantidad de caídas de factor 2 que resiste. El factor de caída es la relación entre la altura total de una caída y la longitud de cuerda que absorbe esa caída. Es decir, cuando una cuerda para una caída, la energía liberada en la cuerda se absorbe entre todos los metros de cuerda que se encuentran desde el extremo de la cuerda donde está la persona atada, hasta el punto de la cuerda propiamente dicha en donde se aplica la fuerza de frenado. La capacidad de la cuerda para absorber una carga de estas características se suele expresar por la fuerza de choque, que es la energía que no es absorbida por la cuerda, sino que se transmite a la persona atada, y a los puntos de sujeción de la cuerda que no están atados a la persona.
Habéis de saber que el mismo golpe de frenado, aunque no halla caída contra el suelo, puede provocar serios daños a la persona atada.
Pero no siempre compramos las cuerdas debidamente etiquetadas. Muy al contrario, estas compras son muy escasas, con fines de bondage. Hay diversas razones: en primer lugar, estas cuerdas son mucho más caras (su precio es descomunal y excesivamente exagerado, en comparación de las compras por peso, que a continuación mencionaré), y también puede darse la circunstancia de que el comprador se quede sin explicación cuando el dependiente le pregunte por el uso de las cuerdas.
Comprar las cuerdas a peso (como se suele llamar a este modo de compra) de restos de fábrica es mucho más barato. A fecha de hoy, a nosotros, unos 50 metros nos cuesta en torno a los seis euros. Pero, en estas ocasiones, las cuerdas no se venden etiquetadas. Sencillamente, son ovillos de diferentes tamaños, mayores o menores, según peso.
Pero, en estos casos, ¿cómo saber la calidad de la cuerda?.
En muchas ocasiones, sabremos la calidad de la cuerda por su material. En este curso os hemos hablado de muchos materiales para tener vosotros mismos una guía (entendido ésta como orientación) de saber cuál es el mejor material para disfrutar ambos, libres, sana y voluntariamente, de la fantasía y el placer sexual.
Muchos aspectos se aprenden con la experiencia. Jamás podéis pretender comenzar vuestras primeras prácticas de bondage con una suspensión, por ejemplo. Os habéis de familiarizar con su manejo, y habituar vuestro juego a su uso. La práctica y la experiencia siempre os ofrecen lecciones que la teoría tan sólo os ha podido avisar.
Un aspecto siempre fundamental es la experiencia. Es fundamental incluso en vuestras primeras experiencias prácticas en el bondage, donde la estética de la persona atada muy probablemente no se asemeje al concepto esbozado en la fantasía. Es posible cometer el error de apretar en exceso, en cuyo caso la persona atada rápidamente sentirá molestias, habiéndose de proceder a desatar inmediatamente; en caso de ser demasiado flojo, la estética perderá muy fácilmente el aspecto final adquirido; y en otros casos, la apariencia decorativa presentara grandes desigualdades, y no será de vuestro gusto.
Recordar que, tal como explicamos en un curso anterior, la clave para conseguir un perfecto bondage (buscando siempre de manera obligatoria e imprescindible el bienestar, placer y comodidad de la persona atada) radica en los cierres, y no en la presión de las cuerdas sobre las carnes.
Por esta razón, en el conocimiento del bondage y de sus materiales, debéis de tener mucha calma, y tener el claro concepto que el bondage también requiere de mucha práctica personal. Pero, si no deseáis hacer suspensión (cabe decir que las suspensiones no son aconsejables hasta que no halla en posesión de las personas practicantes un mínimo de tres años de experiencia, y siempre iniciándose con paciencia y sin prisas), cuerdas con características suaves y fáciles de anudar os servirán.
Estas cuerdas, por supuesto, compradas a peso, habrán de cortarse a medida, pues desplegado el ovillo (los cuales son bastante grandes) obtendréis como resultado una sola cuerda de 50 metros aproximadamente, continua, sin cortes y sellada sólo con nudo a principio y final.
Las cuerdas se sellan en los extremos, porque las cuerdas de fibra natural y sobretodo las compuestas por varios hilos se suelen deshilachar si no se protegen. Los sellados profesionales se realizan, como norma general y dependiendo según el material del cual está realizada la cuerda, cortando la longitud solicitada mediante el uso de una cuchilla calentada eléctricamente, proporcionando a la vez un perfil agudo al extremo.
Sin embargo, es comprensible que dicha operación la realicemos nosotros mismos al comprarlas por peso, por lo cual el sellado para evitar que las cuerdas se deshilachen también lo podemos realizar nosotros.
Hay diversos métodos para el sellado de los extremos, de los cuales resaltamos los siguientes:
el mejor método, a nivel particular, es realizar un nudo de tope (el más comúnmente usado es un nudo corredizo) cerca del extremo de la cuerda. Colocaremos el nudo, aún sin presionar, a unos tres centímetros de la cuerda aproximadamente (según grosor) e iremos aproximando el nudo hacia el extremo, en contacto con la cuerda. A medida que el nudo avance hacia su destino, éste adquirirá mayor fuerza y frenado. Dejaremos el nudo a un centímetro de alcanzar el extremo, y de ese modo la cuerda, a partir del nudo, no se deshilachará.
Otro método, según el material a usar, es cortar la cuerda por el lugar de nuestro gusto con una cuchilla bien afilada, y acto seguido fundir el extremo con la llama de un encendedor, por ejemplo. También, en este preciso momento, se puede moldear el extremo con los dedos mojados, o más bien húmedos, para evitar que el material derretido se adhiera a nuestras yemas. Dicho modelado también puede realizarse ayudándose de objetos pequeños y manejables, como pueden ser tijeras o algún objeto metálico plano.
Otra forma, sólo recomendada a personas con experiencia (pues muy probablemente la primera vez no se va a conseguir el objetivo) es realizar un falcaceado, siempre con una cuerda de menor grosor (es recomendable cuerdas finas), en los extremos de la cuerda objeto del falcaceado.
Como último método, éste rápido y sencillo, podemos usar cinta adhesiva envolviendo los extremos (en este caso es mejor usar cinta aislante, en lugar de la cinta de precintar), aunque hay detractores de este método, pues la cuerda pierde su simbolismo estético.
Para acabar, os obsequiamos con una divertida y simpática curiosidad, útil para mayor cultura, y la cual es el siguiente:
En España hay una población orgullosa de su historia (lo cual es digno y admirable en una época donde las personas abandonan por dinero el orgullo que representa los orígenes), considerada como la capital del cáñamo.
Callosa de Segura, un municipio de la Comunidad Valenciana (España) situado al sur de la provincia de Alicante, en la comarca de la Vega Baja del Segura, fue centro de una potente industria de hilos, cuerdas y redes que viene desde la Edad Media, la cual colocó a la citada población en la modernidad de las hilaturas de redes y cuerdas, primero con fibras naturales y posteriormente con su reconversión mediante el tratamiento de nuevos materiales.
Precisamente, en Callosa de Segura, encontraréis "El Museo del Cáñamo", abierto todo el año, y donde muestra todavía (y ojala muchos años) el oficio propio de su museo, con todas las fases. Con un gran muestrario de sogas, cordeles, redes, cestos, alpargatas y cestillos, el "Museo del Cáñamo" y las fiestas patronales de Callosa de Segura son de obligatoria visita, si por suerte os podéis aproximar hasta esta población.