Fecha BONDAGE10.COM Autor/a
marcgisbert
*** Cursos de bondage: Bondage Tape ***
Hay muchas personas que sienten especial preferencia y devoción por el bondage tape, es decir, atar con cinta de precintar. Le imprime a la escena de bondage una sensación de firmeza, severidad y seguridad, además de la apariencia estética que ofrece el mismo color o brillo de la cinta, según sea el modelo usado.
Pero la práctica del bondage tape puede catalogarse de peligrosa, si en ella no se emplea una atención y cuidado especial. Atar con cinta (o ser atado o atada con cinta) es completamente distinto a realizar el mismo juego erótico con cuerda.
Para empezar, es imprescindible que las personas conozcan el material a su disposición. Porque, si preguntamos qué es en verdad la cinta, ¿sabríamos responder a la pregunta? ¿Sabríamos responder de qué materiales está hecha, y las peculiaridades de cada material? ¿Es verdad que ciertas cintas pueden resultar abrasivas?.
En este curso vamos a pretender ofrecer muchas respuestas, o al menos, acercarnos a un mejor conocimiento para la práctica de bondage tape, o atar con cinta.
El material. La cinta.
Quienes tengáis muy buenos conocimientos de filosofía, o tengáis un conocimiento inquieto por aprender algo más cada día, conoceréis aquella historia cual explica que en el año 400 a.C., Sócrates, el famoso filósofo griego, salió de su casa a buscar unas maderas para tapar un agujero en una de las paredes de su casa. En tal afán de búsqueda, su toga se impregnó de sabia pino, y cuando llegó de nuevo a su hogar, cual fuera la causa se adherió la zona de su toga impregnada al agujero de la pared (cuentan que fue intencionado) y éste ya nunca más se destapó.
De este modo se usó desde ese instante la combinación de tela y sustancias pegajosas para reparar o crear nuevos materiales, y cuya historia, de ser cierta, podría considerarse el primer paso hacia la cinta adhesiva.
Nosotros, por supuesto, no vamos a juzgar si esta historia es cierta o no, pues forma parte de la historia de la filosofía, y dado no causa ningún daño empresarial, profesional o a cualquier otro nivel, el debate es totalmente innecesario.
Verdadero es, sin embargo, que en 1920 investigadores norteamericanos crearon una cinta adhesiva de tela con fin militar, para el transporte de munición y reparaciones rápidas de todo tipo de material en general. Esta cinta,de color verde militar y hecha en realidad de tela y caucho natural, conocida como la cinta "pato", se le llamó Duct Tape, aunque hoy en día la conocemos habitualmente como cinta americana. Hoy en día, esta cinta, de la cual incluso ha variado el color en su uso civil por el gris plateado en general, la conocemos como cinta americana.
materiales como todas las operaciones efectuadas en las diferentes etapas de fabricación, normalmente regidos por las normas ISO y normas AFERA (Asociación de Fabricantes Europeos de Cintas Adhesivas). Sin lugar a dudas, su calidad depende por supuesto directamente de los materiales, y para los cuales se necesitan dos componentes, que son el soporte y el adhesivo.
Los soportes (esto es, quien dictamina la resistencia de la cinta) pueden ser distintos, de los cuales señalamos los siguientes:
El cloruro de polivinilo (PVC) es el primer soporte al que nos vamos a referir. Se trata de una película sintética transparente e impermeable, resistente a los ácidos y a distintos tipos de disolventes. Para los fabricantes ofrece una gran ventaja, pues admite impresión.
El PVC plastificado, otro soporte, es un cloruro de polivinilo al que se le ha añadido un plastificante, lo que le permite alargarse en un 150 a 200%. Esta peculiaridad, combinada con un correcto tratamiento, lo convierte en el soporte perfecto para ser un excelente aislante eléctrico, dado según hemos escuchado están concebidas para aislar cualquier instalación eléctrica hasta 9500 voltios, aunque os recomendamos no probarlo y llamar siempre a un especialista cualificada, pues esta cifra de aislamiento puede ser muy incorrecta. También se dice de esta cinta que en caso de llama no propaga el fuego, pero volvemos a recomendar no probarlo, porque esta dato, en caso de ser incorrecto, puede ser muy peligroso. Siempre se debe de preguntar a un profesional cualificado y experimentado.
Los soportes basados en los tejidos de algodón y fibra son famosos por tener una gran resistencia a la rotura, y ofrecen también la garantía de poder ser impermeables, al poder cubrirse con una capa de plástico, aunque tal vez, dado que hemos mencionado la gran resistencia a la rotura de estos soportes, cabría ahora hacer mención de los soportes reforzados, que son películas de plástico reforzadas según sea con hilos de fibra de vidrio, con una red textil o con una capa de fibra, y cuya refuerzo es donde cabría resaltar su gran resistencia. Podríamos decir, casi con total seguridad, que a fecha de hoy es la cinta de mayor seguridad, pues en los casos de hilos de fibra de vidrio éstos van colocados longitudinalmente, aunque existen también calidades con los hilos colocados longitudinal y transversalmente. Esta peculiaridad la convierte en la cinta perfecta para resistir fuertes tensiones, y es la cinta recomendada para el encintado de cajas pesadas, la sujeción de tubos o incluso planchas de metal.
Los papeles son el último soporte a mencionar, y cabría indicar que no nos referimos al papel de hoja de libreta común, sino que se trata de un papel kraft lacado en su superficie, liso o rizado el cual puede estar bien impregnado o tratado, y cuyo uso habitual es en los trabajos de pintura.
En cuanto atañe al segundo componente, los adhesivos (es decir, quien establece el agarre de la cinta), indicamos los siguientes:
El caucho natural es una resina surgida de las resinas trituradas y amasadas en presencia de disolventes, y cuya aplicación adhesiva proporciona a la cinta el típico color caramelo, entre otros.
El hot melt está realizado basándose en cola sintética, la cual exige calentarse para licuarla y aplicarla sobre el soporte.
El acrílico, adecuado para aplicaciones permanentes y exteriores, es un adhesivo disuelto en base de agua, lo cual lo convierte en un adhesivo de menor valoración, pero usado porque, además de que tiene fama de adherirse bien sobre substratos polares (vidrio, metales, etc.), tiene una alta resistencia a las altas temperaturas, al envejecimiento, a la humedad, y permite ser coloreado y conseguir cintas de muchos colores.
También se pueden conseguir adhesivos especiales a base de polímeros, acrílicos y otros a base de elastómeros con silicona, usados para cintas que requieran una mayor resistencia al calor o al envejecimiento.
Respecto a las medidas de la cinta, éstas varían según el tipo de cinta, pero basándonos en el uso general de las cintas se debe de decir que el ancho más utilizado es el de 50 mm, aunque según distribuciones o países se usa también anchos de 38 mm. o 75 mm. En cuanto al largo de la cinta, depende también de los mismos factores nombrados en las líneas anteriores, pero siguiendo en la intención de decir las medidas generales se usa especialmente la longitud de 66 mts., aunque en la proliferación de diferentes formas de venta puede encontrarse todo tipo de longitudes.
Sin embargo, la competencia profesional avanza, y ya no hay medidas estándar. La misma realidad ocurre con los materiales y colores.
Atar con cinta.
Todos los conocimientos aquí transmitidos se basan en el juego erótico donde la persona atada con cinta está desnuda, pues es una situación compleja en la cual se debe de saber detalles muy concretos. Sin embargo, si las aplicaciones de las ataduras se realizan por encima de la ropa, es mucho más sencillo.
Dicho esto, y conocido el material, vosotros y vosotras mismos/as disponéis de una buena base para valorar qué tipo de cinta es conveniente según el juego erótico, libre y voluntario, acordado y deseado entre las personas participantes.
Pero, sea cual sea la elección, todas las aplicaciones para atar, indistintamente del material, deben de seguir los siguientes preceptos:
- la cinta oprime con mayor fuerza que las cuerdas. Mal aplicada, o aplicada con excesiva presión o tensión, dificulta de un modo muy peligroso el riego sanguíneo. Su efectividad y riesgo es inmediato, y no ofrece ninguna concesión, con lo cual debe de cortarse inmediata y urgentemente la cinta aplicada.
- La aplicación debe de aplicarse con su propia naturalidad, estableciendo sólo el contacto mismo con la carne, sin presionar en ningún momento. La aplicación de la cinta nunca debe de realizarse con fuerza. Por sus características adhesivas, si aplicamos las ataduras al mismo tiempo que vamos desenrollando la cinta, ésta ofrece una resistencia, y como tal, sin apenas percatarnos, se produce un forcejeo involuntario. En esa resistencia se usa una fuerza mayor de la requerida, la cual incide directamente sobre la carne de la persona atada, y en cuyo caso se oprime la circulación sanguínea. Para que esto no ocurra, es conveniente estirar primero la cinta, depositando la resistencia de la cinta en nuestra segunda mano cual colabora en desenrollar la cinta (aquella mano que no sostiene el rollo en cuestión), y así no lo aplicamos a la persona atada.
- Una forma de conocer si la cinta está aplicada con demasiada fuerza es la siguiente: en personas de complexión delgada o media, la parte del cuerpo no atada inmediatamente junto a la cinta debe de estar a la misma altura, sin producir elevación en la carne libre. En personas de complexión media, la elevación con la zona cercana no puede jamás superar el milímetro de altura. Es decir, si la persona tiene las muñecas atadas, el tramo del antebrazo sin atar, lindante con la cinta, debe de formar una superficie plana junto al borde de la cinta, sin haber elevación. En caso de haberla, es un claro síntoma de haber aplicado la cinta con demasiado fuerza.
- Al aplicar la cinta en zonas del cuerpo donde las vueltas son muy cortas, como puede ser las muñecas o los codos, entre otros ejemplos, es posible que se pierda la estética plana de la cinta, y forme cuanto se conoce como olas, es decir, pliegues (también dichos arrugas) que desdibujan la plana superficie de la cinta. Esta anomalía surge especialmente cuando se pretende dar a la aplicación de la cinta una dirección concreta. Para evitar este defecto estético, las vueltas no pueden ser continuas, habiéndose de cortar la cinta a cada vuelta, aproximadamente. Sin embargo, la visión perceptible seguirá siendo una masa lisa y continua, y cabe reseñar también que, en cintas de buena calidad, el bondage no pierde efectividad y firmeza, por ser aplicado de este modo.
- También, al aplicar la cinta, se debe de evitar pliegues en la carne de la persona atada, junto al borde de la cinta o bajo la cinta, dado que esta incidencia provocaría morados (desconozco los nombres de uso en otros países) en la persona. La carne siempre ha de estar plana.
- En caso de almacenar las cintas en lugares cálidos, o llevar mucho tiempo almacenada, el adhesivo usado en algunas cintas se vuelve demasiado pegajoso, y terriblemente molestoso. Es recomendable no almacenar los rollos, y adquirirlos en los días previos en los cuales las personas interesadas deseen hacer uso. También se ha de valorar que, por norma general, los adhesivos pierden fuerza con el tiempo, razón por la cual se recomienda no almacenar cintas en casa por un periodo superior a seis meses. Entre estos cuidados, también debe de valorarse que las cintas adhesivas con soporte de PVC son muy susceptibles a los cambios de temperatura (especialmente si nos referimos a temperaturas cuyo ambiente sea inferior a los 10ºC).
- No aplicar jamás la cinta directamente sobre los ojos. En caso de pretender imprimir el aspecto estético de tener los ojos vendados con la cinta de precintar, cubrir antes los ojos con un antifaz, o incluso con el conocido film transparente de cocina, sin hacer presión sobre los ojos. La aplicación de la cinta directamente sobre los ojos es sumamente peligroso, pues además de los riesgos de adhesión a las pestañas los párpados (pudiendo provocar serias dificultades al parpadeo) existe el gran riesgo de entrar en contacto el adhesivo con los ojos, pudiendo producir lesiones graves, abrasiones, y otros daños siempre a evitar.
- Tampoco se debe de cubrir las fosas nasales. Es decir, jamás se debe de tapar las fosas nasales y dificultar la respiración. La respiración es esencial y vital para la seguridad del juego erótico, y de las mismas personas. Además, los adhesivos suelen tener un olor desagradable, pero volvemos a repetir que la norma principal es la seguridad, dado los juegos eróticos son para disfrutar todas las partes participantes.
Desatar con cinta.
La acción de desatar con cinta merece un apartado especial.
En primer lugar, se debe de tener en cuenta que la cinta no es reutilizable. La cinta es de usar y tirar, y por lo tanto, en el instante de desatar, no se debe de valorar en ningún momento la opción de volver a usar la cinta.
Dicho esto, la cinta no puede ser desprendida del mismo modo que abrir una caja. Las carnes de las personas, lógicamente, no es cartón. Si se hubiera aplicado mucha cinta, el proceso de desatar (si no requiere urgencia, sino se realiza por haber terminado el juego erótico) es lento.
El primer paso es cortar la cinta en los espacios vacíos que se hallan formado (entre las muñecas y tobillos, o entre la persona y el objeto donde halla sido atada, como puede ser una silla o un poste). Se debe de vigilar al introducir las tijeras (no usar jamás cuchillo, pues éste puede resbalar al cortar la cinta y cortar a la persona), dado la cinta, en el caso de ser opaca, impide la visión y por tanto se pierde la ubicación de la punta de las tijeras. Igualmente, la cinta se ha de cortar, pero no debe de realizarse el efecto de resbalar, es decir, usar el filo de la tijera para rasgar la cinta sin la acción de cortar.
Una vez se han aprovechado los espacios vacíos, y se ha cortado los lugares precisos, procederemos a quitar la cinta de la carne. No se debe estirar, aunque bien es cierto que pueden haber personas sin ningún inconveniente en ese dolor.
Pero hay personas no dispuestas a aceptar ese dolor, pues el bondage no es la búsqueda del dolor.
En ese caso, se irá estirando de la cinta con mucho lentitud, cuidado y mimo, y siempre atendiendo las indicaciones de la persona atada. En cintas de buena calidad, la adhesión es muy buena, y si el juego se ha practicado en verano, muy probable esté vuestra pareja de juego, sea chico o chica, desnuda. Puede dar la sensación de ser imposible desprender la cinta sin estirar con fuerza.
Hay diversas formas de ayudarse. Un método efectivo es aplicar aceite sobre la carne y la cara baja de la cinta, al mismo tiempo que ésta va cediendo. No aplicar el aceite por encima de la cinta, pues si ésta es impermeable, el efecto será prácticamente nulo. Sin embargo, el inconveniente del aceite es la gran suciedad que comporta, y el riesgo a resbalar con el aceite caído al suelo, o incluso por culpa del aceite habido en nuestras manos o en los pies.
Es conveniente, al aplicar el aceite, colocar una manta vieja en el suelo y bajo la persona atada (o en el objeto donde ha sido atada) para evitar convertir el lugar y el recorrido hasta la ducha en una pista de patinaje.
Otro método, menos sucio y a la vez más económico, es agua tibia (es decir, ni fría ni caliente). Su aplicación es del mismo modo, sobre la carne y la cara baja de la cinta, al mismo tiempo que ésta va cediendo. Tampoco se debe de aplicar por encima de la cinta, pues si ésta es impermeable, el efecto será prácticamente nulo, y de igual modo que el aceite, también existe riesgo de resbalar con el agua caída al suelo, o incluso la humedad de nuestros pies. Por lo tanto, en este caso también colocaremos una manta vieja en el suelo y bajo la persona atada (o en el objeto donde ha sido atada) para evitar convertir el lugar y el recorrido hasta la ducha en otra pista de patinaje.
Pero, en cualquiera de estos dos pasos (o cualquier otra idea de productos con características similares y no peligrosos, esto es, básicamente no abrasivos ni nocivos), es fundamental la paciencia, la tranquilidad y el gran cuidado, pues al fin y al cabo es el resultado del adhesivo.
CONSEJOS A SEGUIR
Recordar muy importante:
- Preguntar siempre a la persona, que libre y voluntariamente ha depositado la confianza en vosotros/as para ser atado o atada, cómo se encuentra, si le aprietan las ataduras, si está cómoda, etc. Las preguntas deben de ser siempre más continuas mientras menos experiencia se disponga, o en relaciones cuya práctica de dicha fantasía sexual sea en sus primeras ocasiones, sin haber todavía un conocimiento suficiente de las preferencias sexuales de los participantes. Es habitual que el primer intento no salga como se tenga concebido. Se ha de tener paciencia y disfrutar de la fantasía con inteligencia y sentido común;
- Tener siempre a vuestro alcance unas tijeras. En caso de cualquier anomalía, como puede ser desde una indisposición física, dolor muscular, u otras causas, proceder a desatar inmediatamente. En caso de producirse hormigueo en las muñecas, hinchazón, aparición de un color lila morado en las manos, o sensación de manos adormecidas, finalizar el juego inmediatamente;
- El auxilio a favor de la persona que ha depositado su confianza en vosotros o vosotras es obligatorio e imprescindible. Si fuera el caso de requerir liberar a la persona con urgencia por el requerimiento del momento, cortar las cintas con las tijeras inmediatamente;
- No debéis de realizar un bondage complejo con cinta si no sois personas con experiencia, o también si sois personas con muy poca experiencia, o sin ninguna experiencia. Aunque sea vuestra fantasía, es obligatorio iniciarse poco a poco y paso a paso, y mucho más cuando el material a usar opone su resistencia. En las primeras ocasiones del juego, os habéis de dedicar única y obligatoriamente a experimentar y aprender, con lo cual las primeras sesiones de bondage han de ser muy suaves, sencillas y muy fáciles de desatar, si fuera obligatoria. La mayor profundidad en el juego es un derecho obtenido por la paciencia, el conocimiento mutuo y la experiencia;
- Y al igual que decimos para finalizar cada curso, las fantasías siempre deben de ser aceptadas, libre y voluntariamente, por todas las personas participantes. Queda terminantemente prohibido obligar, coaccionar, amenazar o chantajear a las personas para la aceptación de una fantasía sexual que no es de su gusto y en contra de su voluntad. La conversación sincera entre ambos es fundamental para encontrar otro juego que se adapte a vuestras características. Y respetar siempre la confianza y el respeto depositado y entregado por parte de las personas que participen en la fantasía;
- Ante cualquier duda, acerca de la seguridad, respeto o la misma fantasía, la respuesta siempre es un no rotundo y sin negociación posible.