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| Fecha |
16
/ 08 / 2009 |
Autor/a |
marcgisbert
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Comentarios y detalles de la posición de hogtied
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| La
técnica de hogtied podríamos decir, sin riesgo a equivocarnos, que
figura entre las posiciones que ha despertado mayor interés a las
personas practicantes de bondage, aunque cabría distinguir en esta
práctica los dos puntos distintos de vivir el juego erótico, esto
es, desde la perspectiva de quien ata hasta la perspectiva de la persona
atada. |
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| En
el primer punto, la contemplación visual de la persona
atada en hogtied le supone una importante fuente de excitación,
debido a la gran indefensión que percibe. Por el contrario,
en el otro extremo del juego erótico, es decir, la persona
atada, ésta no goza completamente de la indefensión ya
que, a pesar de percibir dicha sensación, la incomodidad
de la posición y su escaso margen de modificación de posición
o forcejeo, les dificultan las percepciones placenteras.
También supone un gran cansancio, con lo cual es una posición
de corta aplicación, además de riesgo en la circulación
sanguínea y el sistema nervioso. |
| Durante
muchos años, el hogtied fue la técnica estrella del bondage.
Aún sigue siendo una técnica con multitud
de seguidores, por la gran indefensión de la persona
atada, pero el hogtied también ha servido, con
la evolución lógica de los años,
a técnicas más elaboradas, surgidas como
he mencionado a raíz de la posición de hogtied.
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| El
frogtied, cuya posición se define por el bondage en el
cual los tobillos se atan |
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junto con los muslos, quedando en una posición que se asemeja a una
rana, es una de estas técnicas. Otra posición que parte del hogtied
es la técnica de Pretzel-hogtie Giaku-Ebi. En esta posición una cuerda
va del arnés de los hombros a los pies y otra de la mordaza o la venda
en los ojos a las rodillas, provocando la inclinación de la espalda.
Es una postura muy incómoda, que hay que trabajar con sumo cuidado,
usar en periodos muy cortos de tiempo y, sobre todo, no forzar más
allá de la movilidad y la flexibilidad natural de cada cuerpo, dado
podríamos provocar lesiones en la espalda y cervicales. Incluso también
la posición de los brazos conocida como over-arm tied (traducido al
español, ataduras sobre hombros, básicamente), la cual consiste en
atar las manos a la altura de la nuca detrás de la cabeza, también
se considera notablemente que pudo ser hace años una variante en los
brazos en el hogtied, especialmente en la posición donde, una vez
atados los brazos, se tensan con una cuerda hacia atrás uniéndola
a las piernas, evitando así la posibilidad de tirar los brazos hacia
adelante. |
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| Poco
a poco fueron apareciendo nuevos nombres, como strappado,
posición que consiste en atar las manos a la espalda y
luego elevarlas de manera que se obliga a flexionar el
tronco, quedando las manos por encima de la cabeza; elbows
touching, conocida popularmente como bondage de codos
o atar los codos en España, y como es fácil suponer es
la posición donde se atan los codos juntos en la espalda;
o spread-eagle, el cual traducido al español sería aproximadamente
águila extendida, consistente en atar los brazos y piernas
por separado y abiertos, quedando la persona atada en
forma de cruz, y cuya posición se conoce comúnmente como
atada a la cama en cruz, atada en X a la pared, etc. |
| Las
personas fueron practicando estas nuevas tendencias, y
en las fechas presentes las preferencias en cuanto atañe
a la fantasía erótica y las técnicas de bondage varían
ostensiblemente según los países. |
| Pero
aquí, en España, "importaron" hace muchos años
nombres complicados y |
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complejos
varios grupos organizados de bdsm con afán de lucro, quienes se
han autodenominado a ellos mismos "maestros", por supuesto sin ser
maestros, obsesionados con buscar términos difíciles de recordar
para posiciones eróticas sencillas y divertidas. Términos
como Savage Fool (en algunos lugares llamado Savage Fold), Monoglove
(conocido simplemente como los famosos juguetes eróticos llamados
"armbinders"), Sukarambo (el cual corresponde al mítico crotchrope,
el cual consiste en una atadura alrededor de la cintura que desciende
luego hacia los genitales, presionando los labios y el clítoris
para crear excitación con el movimiento y el roce), Shinju (es decir,
bondage de pechos, el cual como su nombre bien indica se refiere
a las ataduras en los pechos, conocido en inglés como Breast Bondage),
y otros términos tal como shibari, kinkabu, karada, nawakeshou,
nawashibari, etc, y un diccionario interminable donde poder confeccionar
un voluminoso ejemplar japonés-español y español-japonés (dicho
si queda alguna duda con ironía y sarcasmo) comenzaron a inundar
interesadamente páginas webs, foros monotemáticos,
blogs, etc.
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| Respondía
en aquel entonces (y aún responde) a estrategias profesionales
con afán de lucro por parte de personas supuestamente no dedicadas
de manera comercial, y cuyas sorpresas para el público visitante
serían asombrosas. Navegando por blogs independientes unidos
sólo con enlaces o en formatos novedosos como "Mis amigos"...
o visitando temas en foros temáticos donde se alaban las fotografías,
virtudes, conocimientos y otros del supuesto autor del tema... el
público cree conocer la red, y sin embargo sólo conoce
una organización cuya estrategia es esparcirse por la red donde
poder implantar su concepto erótico, sexual y filosófico
en cuestión. |
| Sin
embargo, a nosotros nunca nos ha parecido correcto esta estrategia
de mentiras y falsas verdades. España es un país mucho más sencillo.
Las absurdas historias de ser maestros incluso para cocinar el perejil
con sushi (aprovechando los términos japoneses) tienen sólo interés
entre sus propias amistades, sus locales de reunión, sus fiestas organizadas,
y sus grupos reunidos en foros o cadenas de blogs uno tras otro
vinculados
publicitaria y económicamente. En España nos atrae vivir el sexo con
intensidad, con morbo, con
fantasía y diversión, pero sin tener que destrozarnos los nervios
con cuerdas de tal tipo, nudos de mil nombres, etc. Nos gusta el sexo
sin necesitar |
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| un
diploma, y sin estar adorando quienes de historias fantásticas
se han llamado a sí mismos maestros. Nos gusta vivir el
sexo, simplemente, con erotismo, con morbo, con fantasía,
con placer e intensidad. |
| Nos
gusta, por lo tanto, refiriéndome al bondage, ataduras
estéticas y efectivas al alcance de todas las personas.
Nos gusta ver personas (sea chico o chica, según las preferencias
de cada persona) atada a la cama, atada a la silla, atada
en una columna, y en definitiva, una indefensión erótica
suficiente para gozar. Pero en términos sexuales,
no queremos maestros que nos hagan estar tres horas con
la cuerda de derecha a izquierda, de izquierda a derecha,
por dentro, por fuera, ahora hacia arriba, hacia abajo,
por el centro, otra vez hacia arriba, y finalmente, acabar
hecho un desastre todas las ataduras por un acto sexual
de dos minutos. |
| El
sexo, las fantasías y el bondage, es mucho más
divertido. No debemos de estar estudiando como si quisiéramos
obtener una licenciatura o el carnet de conducir. |
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| El
hogtied cumple estas características. Es fácil de aplicar,
es sencillo, es estético, es rápido, es seguro, es dominante,
y está al alcance de todas las personas que deseen practicarla.
En apenas tres días, aprendiendo por sus propios medios y de
forma autodidacta, se consigue incluso mejorar el hogtied, y conseguir
variaciones bonitas con los mismos requisitos. Por estas razones el
hogtied también es una posición valorada positivamente, aunque
su gran defecto es el famoso efecto agotador físico y la limitación
en algunas relaciones sexuales, dado en España (siendo realistas y
sinceros) nos gusta mucho la relación sexual sin haber de ser malabaristas
o equilibristas. |
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| Cabría
recordar que el hogtied clásico es aquella posición en
la cual la persona está atada con los brazos a la espalda,
los tobillos de las piernas juntas, y una última cuerda
la cual define la posición. Deslizamos esta cuerda entre
el espacio interior de las piernas y entre las piernas
de los pies, rodeando la cuerda cuyo fin ha sido atar
las piernas juntas. Una vez hemos volteado las piernas
por el espacio interior, volveremos a dirigir la cuerda
hacia las muñecas, arrastrando con el movimiento las piernas,
que por la fuerza de las cuerdas se doblarán hacia atrás.
En la fuerza de arrastre de las piernas se pueden conseguir
una posición de las piernas más dobladas o menos dobladas,
llegando a conseguir con un arrastre mayor que las piernas
puedan quedar muy dobladas hacia atrás, pudiendo llegar
a tocar los talones el muslo propio de la persona atada
o incluso sus nalgas, según la altura. |
| Decidida
ya la posición donde deban de quedar las piernas dobladas,
volveremos a pasar la cuerda por el espacio interior de
los brazos, por encima de las muñecas, y |
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rodeando en dirección vertical (es decir, dirección de piernas a cabeza)
las muñecas, deslizando la cuerda entre las palmas de las manos y
volviendo a subir por encima de las muñecas. De este modo los brazos
quedan inmóviles a la espalda. Las piernas también quedan sin ninguna
utilidad. Las piernas quedan dobladas y "obligadas" en una posición
inalterable, que impide cualquier gesto como puede ser, a modo de
ejemplo, ponerse en pie, estirarse, doblarse, etc. El hogtied, con
tan sólo dos cuerdas, es completo, perfecto y seguro, para no liberarse. |
| Esta
es la posición de hogtied. También podéis visitar información
mucho más completa en nuestro curso de hogtied, que encontraréis
en los cursos de bondage de nuestro blog diario, y visitar nuestra
sección de fotografías gratuitas. |
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