*** Paintball Bondage: la fantasía de ser atada o atado vestida de militar ***
Hay muchas personas quienes les gusta la práctica del bondage en escenarios exteriores. La fantasía de ser atado o atada a un árbol, en el bosque, en un vehículo, en el monte, en la playa, en un barco, y un sinfín de ejemplos, es una fantasía muy extendida.
Realizar estas fantasías debe de hacerse con mucho cuidado, dado puede darse la circunstancia de ser un lugar donde os podáis encontrar con personas ajenos al juego, y hallarse frente una situación muy desagradable, la cual contemplaría desde incidencia con violencia (física o verbal) o incluso la notificación por teléfono a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de los hechos que están sucediendo.
Según determine el lugar, la escena, la región autónoma, la población, etc, podría ser constitutiva presuntamente de delito o no, aunque no vamos a entrar en este artículo a detallar estas circunstancias, dado tampoco es necesario.
Sencillamente, por el uso mismo del sentido común, debemos de prevalecer el mantenimiento de la escena en la intimidad privada de las personas participantes. Sabemos, sin embargo, que hoy en día hay personas quienes no les importa ser descubiertos, e incluso en algún portal de Internet hemos detectado anuncios y relatos de personas que ansiarían ser descubiertos, pero este hecho tiene que evitarse, en estado sano y lúcido.
Las personas debemos de ser conscientes que, aún prevaleciendo la seguridad y prestando atención a los detalles, el riesgo está siempre presente. En nuestro caso, por citar un ejemplo, estudiamos siempre durante los meses anteriores el terreno, la ubicación de los hogares próximos, los caminos y el origen y el destino de éstos, las costumbres de las poblaciones cercanas (poblaciones con tradición por la caza, recogida de setas, o algún paseo por el bosque para honrar un suceso local, entre muchos otros casos), localizadores GPS para accidentes, teléfonos móviles en varios modelos y distintas compañías telefónicas con sus baterías cargadas, señuelos en el trayecto estudiado, u otros elementos de seguridad cumpliendo la legalidad exigida, y aún así no existe el factor 0 de riesgo, aunque se puede minimizar.
De todas maneras, siempre se debe estar alerta, porque el riesgo por desgracia siempre está presente.
Dicho esto, os pondremos una escena de fantasía en exteriores muy habitual, la cual es el juego erótico de estar atado o atada en un campo de prisioneros militar, por ejemplo.
Aquí, en España, puede resultar gracioso, pero en países como Alemania, Francia, e incluso Dinamarca, existen campeonatos en terrenos simulados militares (por su decoración y otras características), donde algunos/as participantes adoptan el rol de prisioneros o prisioneras atados y atadas, y en un reglamento similar al paintball se deben de rescatar, capturar, o incluso pueden intercambiarse o quedar en poder del equipo victorioso, si resultan derrotados sus rescatadores/as. La organización es fantástica, y resultan juegos muy divertidos.
En esta fantasía las personas se imaginan que disponen de una propiedad privada con una extensión mínima de un kilómetro de longitud (terreno forestal, jardín, etc). La propiedad de un kilómetro de extensión está convenientemente vallada, gozando de una
notable espesura boscosa, la irregularidad de un terreno montañoso, y su lejanía en cuanto a núcleos de población.
El vallado cumple las condiciones de no permitir ser franqueado sin tener expresa intención, y no permitirá visibilidad externa, sin tener el causante intención expresa. En caso de tener unos buenos conocimientos técnicos de seguridad, podemos imaginarnos un vallado de condiciones presuntamente militares, aunque sea a disposición civil. Algunos ejemplos colocados en el perímetro del terreno y su vallado podrían ser los siguientes:
1) Sensores de movimiento exteriores donde se combinan tres tecnologías, que son concretamente infrarrojos pasivos, infrarrojos activos y detectores de vibración. Con ello se consigue su protección con intentos de ocultación por aerosoles o mediante objetos sólidos, por ejemplo. Van dotados, entre otros, de sistema antimasking y microprocesador con algoritmos de movimiento humano. Todos los sensores, de distintos modelos, son resistentes a la lluvia directa y otras inclemencias meteorológicas, y llevan compensación de temperatura adaptativa. Disponen de un área de detección entre 12 y 20 metros a ambos lados según modelo, con un campo de detección que
oscila desde los 3º a los 110º, y con una velocidad de detección de movimiento de 0,1 m/s a 5 m/s, y se han ajustado los sensores de tal manera que se ha eliminado la posibilidad de inmunidad animal. Por lo tanto, se supone que el detector eliminara las falsas alarmas causadas por animales hasta la cantidad de kilos establecida, así como tipo de roedores y aves, pero otros factores, como la longitud, el color o el pelaje, también afectan el nivel de inmunidad, por lo que se procede a la eliminación de este factor para alarmas no justificadas.
Podemos imaginarnos que somos una persona capacitada para su instalación, la colocación de la batería, la colocación del jumper, la comprobación de los sensores, y su manejo, lo cual nos puede dar mayor pasión en la fantasía.
Realmente, estas baterías están debidamente cuidadas para convertir en riesgo cero el peligro de fuego, explosión y riesgo de quemaduras, pero hablamos únicamente de una fantasía, y no vamos a entrar en detalles de modelos y otros aspectos;
2) Circuitos de cámaras cerrado. Podríamos imaginarnos que en el margen interior del vallado hay un circuito de cámaras cerrado el cual captará solamente las imágenes de personas que pretendan acceder a su interior, o circulen junto a éste;
3) También podemos imaginarnos disponer de sistemas de visión nocturna de alta resolución en caso de disminuir la visibilidad por horario o nubosidad, para las inclemencias meteorológicas como nieblas o días nublados o lluviosos, u horas próximas al atardecer, dotados de un rango de la detección de 180 m, un rango del reconocimiento de 100 m y un rango del foco entre 0,3 metros hasta el infinito, con un campo visual de 40 grados y una autonomía de funcionamiento no inferior a las diez horas.
Imaginando estos detalles (los cuales ya son abundantes y profesionales para una sencilla fantasía) se prevén dos campamentos base, siendo el primer campamento un barracón militar con sus correspondientes
celdas para los juegos de bondage, y un segundo campamento de tiendas de campaña militares, también con sus correspondientes construcciones a modo de celdas.
Partiendo de esta base, las personas participantes pueden organizar aventuras con sus amigos y amigas, con su círculo de confianza, con su propia pareja, o con relaciones bien sean esporádicas, ocasionales o estables entre las personas participantes, siempre por supuesto mayores de edad (cifrada en las leyes españolas dentro de territorio nacional en dieciocho años) y participando libre y voluntariamente, y en estado sano y lúcido, sin obligar, coaccionar, amenazar o chantajear a cualquier persona para su participación y presentación.
Habiendo recordado este aspecto, necesario e imprescindible siempre, podemos establecer en los juegos eróticos ciertas misiones. Puede haber misiones de rescate.
En una zona del campamento militar hay una soldado prisionera de las líneas enemigos. La soldado (o soldado masculino, si es un chico a quien le gustaría ser atado) puede estar perfectamente atada, o incluso amordazada o con los ojos vendados, sometida a completas técnicas de bondage, y no puede ayudar de ninguna manera a su liberación. Puede también complicarse la operación, hallándose la soldado encerrada en una celda con candado y del cual no se dispone llave, habiéndose de buscar la llave según las anotaciones encontradas en el campamento enemigo, o abriendo el candado con astucia.
Una vez liberada, debe de concluirse el rescate llevando a la soldado rescatada al campamento base. Puede darse la circunstancia de estar descalza la soldado, o tener las piernas encadenadas y cuyas llaves para liberarlas se disponen en el campamento base, y por lo tanto se habrá de recorrer la distancia entre ambos campamentos llevando la soldado a hombros, o con extrema lentitud. Entre las propias parejas o personas participantes pueden acordar complicaciones en el rescate, como por ejemplo no hallarse atada en el campamento enemigo sino en cualquier lugar dentro de nuestro recinto, habiéndose de proceder primero a su búsqueda (estando por supuesto la persona atada segura y con cuidado), o cualquier otra modalidad del gusto de todas las personas implicadas.
Como curiosidad que ahora recuerdo, comentaré que en los campeonatos organizados por ejemplo en Francia, donde conocemos personas que han participado, hay juego de equipos se puede proponer sus tratos, pactos o negociaciones varias, manteniendo obligatorio e imprescindible que la validez de los tratos o pactos deben de ser aceptados libre y voluntariamente por la persona quien halla adoptado en el juego la función de prisionero o prisionera.
Otra misión podría ser captura, lo cual significa que dentro de las instalaciones hay una soldado de las fuerzas enemigas, que se ha apoderado de una valiosa cartografía de la base, y el cometido es encontrarla, capturarla y conducirla hasta las celdas del campamento base. Puede hallarse en cualquier lugar dentro de nuestras instalaciones, salvo el campamento base al cual debe de ser conducida. Puede estar incluso camuflada e inmóvil. Puede adoptar cualquier estrategia a fin de no ser capturada.
De todas maneras, debe de conducir y depositar la cartografía en un lugar el cual el operativo de captura tendrá conocimiento, y por lo tanto, vigilar los caminos que conducen a éste es una buena estrategia.
Una vez capturada, si la persona a capturar ha mostrado su conformidad y agrado, puede ser perfectamente atada, sometida a completas y severas posiciones de bondage, y de las cuales no podrá encontrar forma de liberarse, e incluso añadir la acción de ser amordazada o tener los ojos vendados. Debe de ser conducida al campamento base desde el lugar de su captura, donde será encerrada y atada en los métodos dispuestos de propia voluntad hasta la finalización del juego.
Entre las propias parejas o personas participantes nos han comentado que se acuerdan técnicas de castigo por considerarla "enemiga",
de los cuales disponen en sus fantasías y deseos las propias personas.
En el propio campamento se puede complementar la fantasía con un interrogatorio. Puede establecerse como punto de partida para la fantasía que la soldado niega ser ella quién ha robado la información confidencial de la unidad, aunque las pruebas halladas en el escenario desmienten su declaración, habiéndose de hacerle confesar su culpabilidad, así como dónde las ha escondido y encontrarlo posteriormente. También puede establecerse como punto de partida para la fantasía que la soldado pertenece a líneas enemigas, y se le solicita información confidencial la cual se niega a dar.
También se pueden aplicar técnicas como romper la ropa para dejar la prisionera desnuda (se recomienda usar en ese caso ropa la cual aunque cómoda sea de precio módico y barato), o cualquier otra modalidad erótica o sexual, sensual o en forma de castigo, y de los cuales disponen en sus fantasías y deseos las propias personas. Por supuesto la persona interrogada debe de mostrar, a previo inicio de la fantasía, su deseo libre, voluntario y consentido, y reconocer la plena confianza y su garantizado respeto y bienestar, por parte de su pareja de fantasía.
Estas misiones especificadas en los párrafos anteriores son las misiones clásicas y mayormente predominantes en las fantasías de las personas. Sin embargo, las fantasías de las personas o grupos, por sus características íntimas, propias y personas, pueden solicitar apetencias muy diversas, las cuales deben de entrar siempre dentro de la legalidad, y manteniendo obligatoriamente el respeto, bienestar y seguridad de todas las personas que han decidido participar, así como ser fieles a las reglas de juego pactadas y establecidas por todas las personas quienes comparten la fantasía.
Entre otras misiones diferentes, puede estar la función de proteger a una soldado mientras cumple su misión encomendada, o en este mismo proceso de juego "traicionar" a la soldado protegida, delatándola a las líneas enemigas, por ejemplo.
Tal como apreciáis, los puntos de partidas de la fantasía pueden ser variados.
Otra fantasía es el transporte del prisionero o la prisionera, el cual consiste con la persona atada e inmovilizada trasladarla de un lugar a otro, pudiendo complicar el traslado de muchas maneras, porque estos son apenas ejemplos de un listado el cual, por más pronunciar, siempre olvidaremos alguna fantasía.
Como siempre hemos dicho, las fantasías son íntimas y personales, dueños y dueñas vosotros/as de vuestras mismas fantasías, y por lo tanto no me extenderé en fantasías. Son únicas, y muy propias, y a la vez forman de un colectivo grande, de muchas personas como nosotros/as mismos/as.
En Alemania se ha realizado hace dos meses un campeonato de Paintball Bondage, pero nosotros conocemos el campeonato realizado en un lugar de Francia, y os daremos detalles muy divertidos y eróticos en otro artículo. Pero, tal como he dicho, lo escribiré en otro artículo las próximas semanas, pues este artículo es muy extenso, y tampoco es divertido leer toda la información en un solo artículo.
De todas maneras, este artículo sirve como la presentación de la temática que, en un futuro próximo, volveremos a explicar.