Fecha 23 / 02 / 2010 Autor/a
marcgisbert
*** La historia del concurso de relatos de bondage VIP ***
Hoy os vamos a hablar de una leyenda que, hasta la fecha presente, nadie ha demostrado, y por lo tanto puede ser verdad, pero también puede ser mentira.
Dicen los rumores que es verdad. Pero dicen que la verdad tiene su precio. Quizá sea su precio moral. Quizá ético. A veces puede ser político. También laboral. Pero en la mayoría de las ocasiones, como señor de esta sociedad, es un precio económico.
Yo no lo sé, pero si así fuese, amplio e interminable sería el debate de si su precio es barato o es caro. Hay quien dice que el precio es cuanto nos rodea. Se puede ser rico rodeado de basura, o pobre envuelto en riquezas. Aunque también dijo quien no recuerdo, que todo aquello que tiene un precio y se puede pagar es simplemente barato. Caro es, solamente, cuanto no tiene precio y no se puede pagar.
Son dilemas que nosotros no vamos a resolver. No es necesario. Porque las soluciones destrozan la magia de los misterios, y en este caso, la magia de esta historia que, por cierto, aún no he empezado a explicar.
La historia, o leyenda mejor sería decir, trata de un concurso de relatos eróticos. Son relatos con una premisa, presente en el rutina diaria de todas las personas, ricas o pobres, felices o tristes, afortunadas o desgraciadas; esta es, no poder creerlo.
No poder creernos…:
- que aquella persona, de cuya relevancia social o envidiable economía, con su elegancia, su imagen o su responsabilidad y cargo, halla sido capaz de escribir este relato, erótico y tan sexual;
- que aquella persona, siempre tan sociable y dócil, voz suave, tan gentil, tan sutil, halla sido capaz de escribir un relato, tan siniestro, tan aterrador, tan sexual;
- que aquella persona, tímida y vergonzosa, de rubor en sus mejillas incluso por ver en pantalla un pecho que no es el suyo, vestida o vestido según su sexo hasta tobillos o inclusive manga larga en verano, sin transparencias ni osadías, halla sido capaz de pensar un solo instante en esa fantasía tan salvajemente sexual;
- sencillamente, que sea aquella persona a quien decirle con pasmo "de ti no me lo creo".
Por supuesto, dicen que es un concurso muy exclusivo VIP. Hablan de oficios cuya fama pública es, para miles de personas, el sueño de su vida. Sus ambiciones. Su meta. Es un lugar donde, quien lo consigue, no puede escribir estos relatos. Porque sería un escándalo. Porque no puede ser verdad. Porque por su contenido nadie osaría firmarlos con su nombre de verdad. Porque no podemos creerlo.
Aún así, hay quien dice que le hace dudar el precio de la verdad, a pesar de que al preguntarle por su precio, cual supongo debe de ser extremadamente caro, dicen no saber cuánto es, ni cómo se paga, ni dónde se paga, tal vez porque dicen que no podrán jamás pagarlo.
También, cabe decirlo, hay quien dice que no importa su precio, pues peor dicen es el precio que no se paga. Se refieren al precio del honor. En su curiosa y posiblemente acertada reflexión, dicen que escribirlo es un vergonzoso escándalo, pero no escribirlo es una cobardía y un deshonor.
Quizá nos pueda parecer un precio exagerado, o tal vez sea un precio justo. No lo puedo confirmar porque yo no fijo los precios, pero… ¡Quién sabe cuál sería vuestra elección!.
En cuanto al premio, se dice de éste que es presuntamente majestuoso, aunque decir solamente majestuoso puede no decir nada. Puede ser parte de la mentira o la leyenda. Porque, si reflexionamos sobre el significado de majestuoso, para algunos puede ser majestuoso un piso…
Para otros una casa… Para mí, por ejemplo, sería majestuoso un barco…
Sin embargo, más allá de majestuoso, tampoco dicen cómo se pide. Podría ser una carta, o abrir la ventana y gritar por si alguien del jurado o participe de su convocatoria nos escucha, o ya puestos a exponer miles de ejemplos podría decir que se hagan miembros de nuestra web, dado nuevos miembros siempre se agradecen y supongo que, si pueden pagar las inscripciones de estos presuntos concursos, supuestamente de tarifa inalcanzable para la inmensa mayoría de todos nosotros y nosotras, también podrán pagar nuestra asequible cuota de miembros.
En realidad, no profundizo ni participo en el debate de si existe o no existe, porque no puedo ayudar en esclarecer este misterio. Quien lo creó, tampoco lo sé puesto ni tan siquiera sé si de verdad existen, y sirve misma explicación para quién es el jurado, sus participantes o quién fue su último ganador, o ganadora.
Aún así, aprovecho la ocasión para enseñar estos quince relatos, de un mismo autor o autora también es posible, que dicen podrían pertenecer a esta leyenda. Pero si es verdad o mentira tampoco os debe de preocupar, pues este concurso puede ser mentira. Tan sólo es divertirse. Debéis de tener en cuenta que estos juegos, si presuntamente existen, dicen que sólo están al alcance de economías muy afortunadas. Aún así, tenemos la fortuna de poder leer. Además, para mayor fortuna, son quince relatos que dicen fueron un homenaje al extraordinario y reconocido Edgar Allan Poe, versionados en contenido erótico, sexual y aterrador.
Yo sólo puedo añadir que gracias por tu interés, y dicen y comparto que esperan y espero sean de vuestro agrado.