Fecha 27 / 04 / 2010 Autor/a
marcgisbert
*** Recopilación de algunos chistes del humor popular que hablan de chicos y chicas atadas ***
Esta es una idea de una amiga nuestra. Nos comentó que podríamos hacer un artículo en el diario personal de chistes de bondage, o más apropiadamente chistes explicados donde el chico o la chica estén atados o atadas. Me refiero, por supuesto, al personaje del chiste. No se puede decir que sea precisamente mi especialidad, porque además siempre me olvido de los chistes que me han explicado, pero buscando por Internet he encontrado algunos chistes de esta temática.
Como siempre ocurre con los chistes, hay personas que no les gustarán, y otras personas que reirán. No he escogido los chistes tampoco por su calidad, porque no soy experto en chistes, y realmente debo de admitir sinceramente que yo no tengo gracia explicando chistes.
Simplemente, son los chistes de esta condición que he encontrado, y que os muestro a continuación.
La chica atada en la vía del tren
Un tio entra en un bar y le cuenta a su amigo: "¡No te lo vas a creer! Tomé un atajo por las vías del tren y me encontré a una chica atada a los raíles. La desaté y follamos una y otra vez... en todas las posiciones... ¡en todas... TODAS!"
Su amigo le responde: - "¡Qué pasada! ¿Tambíen sexo oral?".
- "Pues no... no le pude encontrar la cabeza."
Como ocurre con todos los chistes, cada persona lo explica a su manera y siempre hay diferentes versiones. Os escribo una versión más extensa del mismo chiste:
 
Dos amigos se van de acampada. Cierto día deciden irse cada uno por su cuenta y así poder contarse al llegar la noche que tal les había ido el día. Cuando por fín cae la noche y se encuentran, le pregunta el uno al otro:
- Bueno, ¿cómo ha sido tu día?.
- Pues mira... ¿ves ese camino?... lo he seguido. Me he encontrado un riachuelo y he ido caminando a su vera... al final he llegado a un lago enorme... de aguas cristalinas.... me he bañado... me he secado al sol.... he observado a las mariposas... jugado con los cervatillos.... La verdad, ¡ha sido genial! ¡maravilloso!. ¿Y a ti? ¿Cómo te ha ido?.
- Pues... ¿ves ese camino? Ése es el que he cogido yo... Más adelante me he topado con la vía del tren; la he seguido y he visto una tía atada... ¡Bueno! ¡Ha sido genial! Follamos de todas las maneras habidas y por haber... Bueno, en mi vida he follado tanto.
- No jodas... ¿y te la chupo?.
- Eso es lo malo... que no encontré la cabeza.
El verdugo, hombre y mujer
Aparece un aviso clasificado en el periódico, "se necesita verdugo; interesados presentarse el día jueves".
El día jueves, aparecen tres personas, dos hombres y una mujer.
De pronto se escucha una voz, "pase el primero".
El hombre entra, la voz dice, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposa atada en una silla, entre, dispárele y el puesto será suyo".
El hombre dijo, "no puedo, no soy capaz". Entonces la voz le dijo, "puede retirarse, usted no sirve para este empleo, pase el siguiente".
Entró el segundo hombre muy decidido, la voz repitió, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposa atada en una silla, entre y dispárele, y el puesto será suyo".
El hombre entró, tomó la escopeta y se puso a llorar. Entonces la voz dijo, "Váyase, usted no sirve para esto, pase el siguiente".
Entonces entro la mujer, la voz le dijo, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposo atado en una silla, entre, dispárele y el puesto será suyo". La mujer entra, toma la escopeta y antes de que se cierre la puerta, pum, pum, pum, le descargó cuatro cartuchos en la cara a su esposo, luego se cerró la puerta y empezaron a sonar golpes, quejidos, vidrios rotos. Y así, se demoró un tiempo, cuando de pronto sale la mujer toda llena de sangre y dice:
¡Me hubieran dicho que las balas eran de salva, me toco matarlo a sillazos!.
El pastor y el chico atado al árbol
Un pastor camina por el campo con su rebaño cuando ve a un hombre que está atado abrazado desnudo a un roble.
Extrañado por la situación, el pastor se acerca al hombre.
- ¿Qué te ha pasado chaval?.
El hombre atado responde:
- Joder, iba yo en mi camión y he recogido a un tío que hacía auto-stop, y a los cinco kilómetros me ha pegado el palo y se ha llevado el camión, la pasta y mi ropa y me ha dejado aquí atado.
Entonces el pastor responde desatándose el cinturón del pantalón y bajándose la cremallera:
- Pues chaval, hoy no es tu día de suerte.
El convicto y la pareja atada
Un convicto recién escapado de la cárcel entró a una casa y ató a una joven pareja que se encontraba durmiendo en su habitación.
Tan pronto como vio una oportunidad, el marido se volvió hacia su joven y voluptuosa mujer, que estaba atada sobre la cama, vestida solo con un pequeño camisón, y le susurró:
"Cariño, este tipo no ha visto a una mujer en años. Trata de cooperar con cualquier cosa que desee. Si quiere tener sexo contigo, síguele la corriente y haz como si te gustara. Nuestras vidas dependen de eso."
La esposa logró quitarse la mordaza y le respondió:
"Cariño, estoy tan contenta de que pienses así, porque el tipo me acaba de decir que piensa que eres realmente guapo!"
El hombre atado en el infierno
Un hombre murió y fue enviado al infierno.
Allí encontró al diablo, quien le dijo que acababan de introducir algunas mejoras y que ahora cada nuevo inquilino podía elegir entre tres tipos de tortura.
El demonio le explicó que estas torturas corrían en ciclos de mil años y que podía elegir en cuál ciclo empezar.
El tipo fue conducido por el diablo a la primer sala de torturas donde un hombre estaba siendo azotado con cadenas.
- "Paso al siguiente", dijo.
En la siguiente sala, un hombre estaba atado colgado de los brazos y lo estaban azotando con un látigo con puntas de hierro.
El tipo sacudió la cabeza en señal de disgusto.
Finalmente, pasaron a la última sala, donde otro hombre estaba atado a la pared, totalmente desnudo. Una mujer escultural le estaba practicando sexo oral. El tipo dijo:
- "Sí, sí, aquí es donde quiero empezar."
El diablo le preguntó:
- "¿Estás seguro? Te recuerdo que esto va a durar mil años."
- "Sí, estoy seguro. Este es el lugar."
- "Bueno," dijo el diablo, y caminó hasta donde estaba la hermosa rubia, le tocó el hombro y le dijo a la chica:
- "Ya puedes dejarlo. Ya llegó tu sustituto."