*** Shibari: verdades y mentiras de esta técnica de bondage ***
Muchas personas, con preferencia por vivir su sexualidad practicando fantasías de bondage, y con inquietud por conocer las posibilidades eróticas que ofrece este juego erótico, habréis encontrado en vuestras búsquedas de libre conocimiento por la red la palabra "shibari", y muy probablemente, buscando "shibari" por la red, todavía habréis terminado con un mayor número de dudas, comparadas con el inicio de vuestro interés.
Os habréis encontrado con webs, foros, y esas cadenas de blogs de explicaciones diversas, complejas, complicadas y excesivamente rebuscadas. Habréis encontrado explicaciones y definiciones de todos los estilos, de entre los cuales os muestro los siguientes, tan sólo a modo de ejemplo y sin querer pronunciarme en si son mayor o menormente afortunadas:
- habréis leído que shibari es una palabra japonesa la cual literalmente significa "atar", pues es un verbo cuya raíz verbal es Shibaru, el cual significa amarrar u atar, y es muy usada en Japón para describir el arte de atar de forma ingeniosa objetos o paquete, por ejemplo. Otra definición muy usada es que shibari es el concepto más popular para definir la acción japonesa de atar a una chica para propósitos erótico sádicos. O, por citar otra definición, que shibari es la denominación japonesa para los atamientos de bondage realizados como práctica de refinada relación sexual;
- habréis leído que en Occidente entendemos erróneamente por shibari cuanto realmente en Oriente es Kinbaku o sokubaku;
- que los grandes maestros del shibari, llamados Nawashis, gozan de una alta consideración social y tienen innumerables fans deseando ser su dorei (sumisa/o), considerándose un honor ser sometido a un shibari por parte de uno de los maestros del arte. Os puedo decir que esta afirmación es mentira y completamente falsa, y modelos internacionales de prestigio y excelente calidad no tienen ningún deseo e intención de ser atadas por algunos de estos "supuestos" maestros. Únicamente, como todo negocio profesional, han basado sus beneficios económicos en una "supuesta" titulación, no existente de ninguna manera a pesar de existir en la red falsos comentarios que pueden inducir a engaños y confusiones para las personas, pues
en este ramo no existen ningún tipo de titulación homologada como aquellas personas con la titulación de ingeniero técnico industrial, por citar un ejemplo;
- que el arte del shibari no implica forzosamente la inmovilización de la persona, sino que también es shibari la práctica del bondage que realza la calidad estética del bondage, dicho muy filosóficamente, en el plano triangular formado por el "supuesto" maestro (como bien sabéis, esta denominación es fruto de un interés y negocio profesional y económico), la persona atada y el espectador. Sin embargo, en otros sitios de Internet habréis leído que fue inventada como una técnica sutil y muy codificada forma de tortura y apresamiento de prisioneros, que solo podía ser ejecutada y enseñada por un guerrero samurái, la cual requería de una técnica muy depurada y estricto rigor, pues primero se inmovilizaba el tronco, luego las nalgas nos dicen, a continuación el vientre, y finalmente se inmovilizaba el cuerpo en su conjunto;
- habréis leído que el shibari ejerce un efecto energético, bien sea negativo o positivo dependiendo de los puntos de presión, sobre ciertos puntos del cuerpo de la persona atada, relacionados con los meridianos energéticos del cuerpo humano según la tradicional medicina oriental (acupuntura en su máxima esencia, dicho por supuesto y notoriamente con humor e ironía);
- habréis visto diccionarios japonés shibari - español, procedente de una traducción de un famoso diccionario japonés shibari - inglés, en una web japonesa con quien ni tan siquiera intercambiamos enlace, por su dudosas intencionalidades profesionales;
- también habréis leído muchas historias basadas en las épocas de los samuráis… y del siglo XV… y del XVI… y del XVII… y del período Edo… y del período Tokugawa… y de las artes marciales… y muchas historias de presos e inmovilizaciones y transporte de prisioneros… o palabras como Musubime, o Hojo-jutsu (cuyo arte habréis leído que es la técnica mas cruda del shibari, e incluso que muchos "supuestos" expertos consideran el Hojojutsu como el auténtico precursor del shibari ), o Kotori, o la aplicación de las tres etapas, que son las perlas (Shinju), las cerezas (Sakuranbo) o el cuerpo (Karada), y de técnicas nacidas en las escuelas de bondage, a decenas hace apenas unos años y centenares a días presentes … y de nombres de maestros los cuales no voy a reproducir ninguno, dado no es necesario publicitar los negocios privados de nadie … y de Nawashibari (por si no es suficiente complicación el eterno debate en cuanto "qué es
shibari")… y novelistas o escritores o editores, quienes tampoco voy a nombrar porque si quieren su propia publicidad sencillamente que la paguen, como toda estructura profesional con afán de lucro… y del empleo del shibari por la policía japonesa, y por monjes y curas, y tantos otros sin hacer falta citar.
A estas alturas, las personas quienes buscan disfrutar de su vida sexual de una forma placentera y divertida comienzan a sentirme mareados, y no comprender absolutamente nada. Cada palabra nueva añadida suma una mayor contradicción, a la vez que nos posee a las personas la sensación de no aprender absolutamente nada y no encontrar esa preciada información la cual ha sido objeto de nuestra búsqueda desde el primer instante de navegación, salvo unas lecciones de historia de presunta dudosa documentación veraz.
Sólo en el caso de ser personas persistentes habréis desechado mucho contenido actual y habréis continuado buscando algo de claridad en toda esta confusa información, persistiendo vuestra búsqueda, y muy probablemente este afán habrá sido peor, dado habréis encontrado explicaciones como que el shibari exige mucha de capacidad y paciencia con las cuerdas, lo cual da lugar a un proceso de juego muy lento, porque la estética es especialmente importante, aunque permite usar tanto caricias o besos como extrañamente haciendo comentarios a dar palmadas en la cara o bofetadas, incluyendo en este campo el dudoso y equivocado resultado benefactor de obtener más estímulo, sensualidad y placer.
Estas afirmaciones, realizadas en este punto, se pueden definir sin ningún tipo de tapujos como ilógicas, sin ningún sentido, vulgares y ridículas. Nadie, absolutamente nadie, debe enseñarnos la forma de expresar la fantasía erótica entre dos personas que libremente aceptan realizar su juego sexual. Nadie va a decirnos cuándo debemos besarnos, pero mucho menos nadie nos va a incitar a la violencia doméstica, conyugal o entre parejas, con comentarios ridículos tal cual es abofetear a una persona en la cara.
Quizá pueda haber personas que le gusten esta práctica, o tal vez no. La fantasía erótica es íntima, propia y personal de las personas que libre y voluntariamente aceptan compartirla, y nadie debe imponernos la aplicación de una acción, como puede ser abofetear, entre tantos ejemplos que se podrían haber escogido.
En otras ocasiones habréis encontrado el mismo artículo en diferentes blogs, en webs o incluso en foros tanto de temática hetero como gay. Esto se debe, en su abrumadora mayoría, a esa tradición tan universal (y con especial ahínco en la cultura española) de "copiar y pegar", variando si cabe dos palabras en dos párrafos para mostrar diferencias que sin esfuerzo son insignificantes.
Cabría preguntarse, ¿qué ocurre con el término "shibari"? ¿Por qué esta devoción y este desmesurado interés en su supuesta maestría y manejo?. Con toda la razón, diréis que las personas quieren disfrutar de su vida sexual y su fantasía personal sin haber de requerir un curso de tres años o una licenciatura superior universitaria, y se preguntan si realmente es tan difícil los juegos eróticos de atar. Leídas estas supuestas lecciones, en las personas nace la impresión que jamás podrán practicar shibari, salvo presuntos maestros y sus afortunados alumnos/as y sus devotos/as sumisos/as, e incluso en círculos elitistas os responderán que una cosa es atar, y otra bien diferente, bondage, pero no es verdad.
Atar es bondage, y en ambos casos es utilizar en los juegos sexuales el uso de cuerdas, especialmente, como búsqueda de la placentera y divertida indefensión ante la pareja. Tanto en la acción de atar, como bondage, shibari, y cuantos términos se usen, se pueden llegar a niveles extraordinarios de gozo y placer, porque no necesitáis ningún maestro o maestra para atar, o para aprender a atar. Necesitáis tan sólo confianza, sinceridad, y comunicación transparente, legal y correcta, entre todas las personas parcipantes de
la fantasía erótica de vuestro mútuo agrado.
¿Qué es shibari entonces? ¿Cuál es verdad y cuál es mentira de estos comentarios encontrados en la red, por ejemplo?.
Shibari es sencillamente una práctica artística del bondage, el cual bien es cierto que no se limita tan sólo a atar las manos. El shibari decora el cuerpo, las cuerdas y el escenario. El shibari, hoy en día, en la cultura occidental, representa una belleza máxima, y vosotros/as mismos/as podéis buscarla, sin ningún autoproclamado "maestro" por sí mismo.
Básicamente, podéis aprender vosotros mismos. Adornar el cuerpo, el tronco, el pecho, la espalda, las nalgas, las piernas, los dedos, los brazos, o incluso la zona genital, con cuerdas, y si estas cuerdas están unidas a una columna podéis también adornar las cuerdas, haciendo uniones de cuerda a cuerda o trenzando las cuerdas, o dándoles formas rebuscadas que hagan a la cuerda perder la línea recta clásica y sencilla respecto a unas ataduras muy fáciles y rápidas.
Si habéis visto ataduras en fotografías o vídeos de bondage muy elaboradas y trabajadas podéis intentar conseguirlas en vuestra diversión erótica. Sólo debéis de disponer de tiempo libre, paciencia, diversión, placer y juego erótico entre ambos, libre y voluntario. Quizá no consigáis vuestro objetivo. Quizá las cuerdas pierdan su posición, y no se parezcan en absoluto a vuestra idea preconcebida. Quizá se muevan, pero no importa. Da igual. No es culpa de nadie. No es culpa del peso corporal de vuestra pareja, o de la cama, o del lugar, o del viento que sople. No hay culpable.
Porque lo importante es divertirse, participar con libre espontaneidad, y transmitir con sinceridad, placer y confianza, la íntima comunicación establecida entre vosotros. En cuanto a la forma de las cuerdas, si habéis conseguido un trenzado, un rombo, o cualquier otra figura o adorno, es vuestro shibari, y el próximo día quizá salga mejor, o peor, pero si habéis conservado la comunicación erótica del día anterior, habéis evolucionado en vuestro shibari.
Como podéis ver, no es tan complicado explicar y entender qué es shibari. Explicar por qué de estas actitudes confusas no es sencilla, porque como ya os hemos explicado en algunas ocasiones a través de nuestros artículos y nuestro diario, es muy complicado, con una gigantesca desunión y enemistad dentro de la propia comunidad. Envidias, competencias, actitudes narcisistas, y un sector económico profundo, competitivo y exigente, lleva a grandes luchas.
Tan sólo debéis de recordar que cada escuela que escuchéis nombrada, cada supuesto maestro por supuesto no existentes (y quienes repito no son codiciados y deseados en el mundo profesional del bondage, y
tampoco tienen devotas sumisas, salvo modelos contratadas y remuneradas para la ocasión), cada curso impartido en cual ciudad sea, cada taller, cada demostración muchas veces escondidas tras supuestos amateurs o aficionados a la práctica, cada fiesta, o cada presunta recomendación, entre otros, conlleva detrás unos gastos y a la vez unos intereses económicos ajenos a los conocimientos de vosotros y vosotras, visitantes y practicantes interesados/as en la fantasía, además de una planificación severa y detallada con un personal afán de lucro imperceptible en la mayoría de ocasiones.
Debéis de saber que nadie se llama a sí mismo maestro, o nadie organiza unos cursos o unos talleres o unos eventos, sin interés profesional y lucrativo, y es suficiente en muchas ocasiones a realizar una mirada objetiva e imparcial, ajenos a esa común temperatura sexual (más habitual en el sexo masculino) que es capaz de enturbiar nuestra capacidad de razonamiento y pensamiento. Distantes y fríos, podéis hacer uso del sentido común y la razón lógica presupuesta en el ser humano, y veréis detalles que os extrañará no haber visto con anterioridad.
Por lo tanto, os vuelvo a recordar que el shibari está a vuestro alcance. Podéis probar de adornar los cuerpos, colocando una cuerda donde la fantasía os desee, a modo de ornamentación, y el resultado de un bondage artístico es tan sólo cuestión de paciencia, tiempo, comunicación y confianza en vosotros/as mismos/as.
Os adjunto en este artículo, adornando el texto y la página, un gran número de fotografías, de las cuales la gran mayoría son posiciones de shibari.