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| Fecha |
BONDAGE10.COM |
Autor/a |
marcgisbert
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Cursos de bondage: Suspensión ***
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| Sin
lugar alguno a dudas, suspensión significa que la persona
no está en ninguna posición habitual, como puede
ser de pie u otras posiciones de descanso, cuales son sentado,
tumbado o similares. Suspensión significa que, mediante
los amarres de cuerdas debidamente aplicados, y sin apoyar sus
brazos, manos, piernas, hombro, espalda o cualquier parte del
cuerpo en lugar alguno, la persona queda sostenida en el aire
a una altura cuya distancia le impida entrar en contacto con
superficie alguna. |
| Se
pueden realizar posiciones horizontales al suelo y posiciones
verticales al suelo. Se puede conseguir una suspensión
fija (sin balancea) o una suspensión móvil (con
balanceo pendular de diferente ondulación). Pero, sea
cual sea la suspensión elegida, la suspensión
es una práctica que requiere grandes conocimientos, paciencia
y un lugar perfectamente estabilizado y acondicionado. Otro
aspecto importante en la suspensión son los detalles,
porque muchas veces son los pequeños detalles quienes
consiguen los grandes resultados. |
| Por
lo tanto, antes de iniciar la aplicación de una suspensión,
hay que estar pendientes de múltiples detalles, los cuales
compondrán el inicio de nuestro curso: |
| El
sentido común en la suspensión |
| No
es válida cualquier persona para la suspensión,
aunque ésta elija libre y voluntariamente acceder a la
realización de la fantasía, en cuanto atañe
a su suspensión. En primer lugar, hay que valorar el
peso actual, la altura real, la edad real y el sexo de la persona,
esto es, si es sexo masculino o sexo femenino. |
| Jamás
se pueden aplicar las mismas ataduras para suspensión
a un hombre de cincuenta años, 1,90 cm y 100 kg de peso,
y a una mujer de treinta años, 1,60 cm y 49 kg de peso. |
| Asimismo,
debe de valorarse si la persona suspendida sobre de vértigo
o problemas auditivos. También debe de valorarse todos
los aspectos referentes a su salud, pasada y presente, tal como
son si padece problemas de tensión, anomalías
cardiacas, o se halla tomando medicamentos por cual causa sea. |
| Ha
de valorarse, también, problemas de lesiones, tanto en
fase de recuperación o sufrida en su época. Debe
de tenerse en cuenta si la persona sufre problemas de espalda,
como hernia discal, o cualquier fractura o dislocación
o luxación. |
| Fijación
de la suspensión en el tronco |
| Valorados
todos los aspectos iniciales, y remarcando que jamás
debe de practicarse suspensión a una persona a quien
la práctica de la fantasía conlleve su cierto
riesgo por razones propias y personales, iniciaremos la suspensión
de la persona quien sea de su agrado y reúna las condiciones
sanas y lúcidas exigidas. |
| Hay,
igualmente, haber cumplido la condición de haber transcurrido
un tiempo mínimo de tres horas desde la última
digestión, y una hora de tiempo desde la última
toma de alimentación líquida. Estas tomas deben
de haber sido nutritivas y de fácil digestión. |
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| Cumplido
tal requisito, partiremos de una suspensión acerca de una persona
del sexo masculino, de 1,75 cm y 75 kg de peso. |
| En
primer lugar, tendremos en cuenta los nudos que deseamos realizar.
Los nudos, para fijar las cuerdas, no serán deslizantes. Jamás.
Se aplicarán en cinco puntos principales, pudiéndose
usarse todos a la vez o únicamente los justos o necesarios
para la suspensión, y siendo dichos puntos los siguientes:
la zona medio-central del torso, o el ante torso a derecha e izquierda,
en cuanto atañe a la parte frontal del cuerpo, y a ambos lados
de la columna pero sin caer sobre ésta, tomando como distancia
de alejamiento entre cinco y diez centímetros, tanto a su zurda
como a su diestra, en cuanto respecta a la espalda. |
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| En
segundo lugar, nos referiremos al trazo de las cuerdas.
Debe de tenerse en cuenta que ninguna cuerda puede resbalar,
ceder o modificar su posición lo más mínimo,
ya convenientemente aplicado.
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| El
trazo de las cuerdas, en su función de sostener,
deben de evitar obligatoriamente ejercer la presión
y el apoyo de sujeción sobre las zonas débiles
del tronco, como son principalmente del bajo vientre y
los costales, entendiéndose por tal el área
comprendida desde la parte superior de las costillas hasta
la cintura. La fuerza de las cuerdas ha de ser justa y
necesaria, aferrada a las carnes pero sin causar ninguna
molestia, a la respiración, a la circulación
sanguínea o inclusive a la opresión de algún
nervio o zona nerviosa. Más importante que la fuerza
en sí es la tensión de las cuerdas entre
nudo y nudo. Éstas no deben de tener ninguna flexibilidad
ni libertad de arrastre o movimiento. |
| Cada
cuerda debe de voltearse un mínimo de cuatro veces
en la zona asignada, a fin de crear un cómodo colchón
donde reposar el cuerpo izado. Asimismo, las sujeciones
aplicadas deben de sostener el cuerpo habiéndolo
concebido con las divisiones imaginarias pertinentes.
En el caso de la parte superior del tronco, las sujeciones
deben de distinguir la fuerza de caída que ejerce
el pecho, el tórax y el vientre. La cuerda asignada
a sostener el pecho no podrá sostener la fuerza
de caída del vientre, y en cuyo caso la |
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| suspensión
es imposible, pues puede provocar serios y graves daños en
la persona suspendida, además de un sufrimiento insoportable. |
| Cada
área divisoria, siendo tales las citadas anteriormente y repetidas
aquí a continuación, en pecho, tórax y vientre,
deben de tener su propia asignación, o lo que es lo mismo,
deben de ser sostenidas por tres cuerdas independientes. |
| Bien
es cierto que otra forma de sujeción sería un arnés
de cuerdas, pero en otro curso hablaremos de estos arneses. |
| Fijación
de la suspensión en las piernas |
| Las
piernas pueden sostenerse de muy diferentes maneras: abiertas o dobladas
vendrían a ser de dos modos, pero que requieren de gran experiencia
y mucha práctica. Dado este curso es suspensión básica,
trataremos las piernas cerradas, recomendado en el caso de ser vuestra
primera suspensión. |
| En
primer lugar, hablaremos de los nudos a realizar para fijar las cuerdas.
Como siempre, nunca serán deslizantes, pero a diferencia del
tronco superior se pueden aplicar en muchas más zonas. Sin
embargo, es obligatoria la fijación de los nudos en la parte
posterior de la persona suspendida según su posición
de caída. Dicho de otro modo, con la persona suspendida boca
abajo, la aplicación de los nudos habrá de ser en la
parte posterior de su posición, que en este caso correspondería
a la zona de femoral y gemelos. |
| En
cuanto atañe al trazo de las cuerdas, recordar de nuevo que
ninguna cuerda puede resbalar, ceder o modificar su posición
lo más mínimo, ya convenientemente aplicado. El trazo
de las cuerdas, en su función de sostener, deben de evitar
obligatoriamente ejercer la presión y el apoyo de sujeción
sobre las zonas débiles de las piernas, como son con sumo cuidado
las rodillas. La fuerza de las cuerdas ha de ser justa y necesaria
pero sin causar ninguna molestia, a la circulación sanguínea
o a la opresión de algún nervio o zona nerviosa, así
como ligamentos o tendones que pudiera haber en la zona supeditada
a las cuerdas. |
| Cada
cuerda debe de voltearse un mínimo de cuatro veces en la zona
asignada, a fin de crear un cómodo colchón donde reposar
el cuerpo izado, y al igual que ocurre con el tronco, las piernas
deberán de sostenerse según los puntos establecidos
en las áreas divisorias. |
| Siendo
detallado, en el caso de las piernas las sujeciones deben de distinguir
la fuerza de caída en tres puntos distintos: cuadríceps
superior, cuadríceps inferior y tobillos. Esto significa que
cada área divisoria debe de tener su propia asignación
y ser sostenidas por tres cuerdas independientes. |
| Concretamente,
corresponde al cuadríceps superior la zona delimitada en la
zona media alta de las piernas, y a una distancia aproximada de cinco
centímetros por debajo de los genitales; al cuadriceps inferior
corresponde la zona media baja pero por encima de las rodillas, y
a una distancia aproximada de cinco centímetros por encima
de las rodillas. |
| En
ambos casos hemos de tener la completa firmeza de que la cuerda no
resbalara de su posición, en cualquier dirección. Para
tal fin podemos optar para atar un trozo de cuerda pequeño
en el interior de las piernas, y volteando en trazo vertical ambas
direcciones de la cuerda tomada, en el exterior de las piernas. No
es necesario apretar dicha cuerda. Únicamente manteniendo un
nudo estable y una maniobrabilidad mínima conseguiremos este
objetivo. |
| Respecto
a los tobillos, corresponde la zona cual su nombre propiamente vincula,
esta es, los tobillos, por encima los cuerdas del hueso saliente,
y cuya manera ésta de mencionar es la mejor a fin de una fácil
y sencilla comprensión para todos y todas. |
| Fijación
de los brazos en la suspensión |
| Los
brazos se pueden atar de muchas maneras, y siempre según las
posibilidades que ofrezca el lugar. Abiertos, en cruz, izados, bajos,
etc. Ceñidos a la suspensión básica de ejemplo,
pondremos los brazos atados a la espalda, fácil y sencillo.
De esta forma, en personas de poca o nula experiencia, se busca una
mejor comodidad y menor desgaste físico. |
| La
acción de izar y el lugar de suspensión |
| Una
vez preparadas estas ataduras, es hora de fijar las cuerdas en la
suspensión. Por supuesto las cuerdas que hemos aplicado en
la persona han de tener la suficiente longitud como para permitir
la suspensión. No es conveniente aplicar otra cuerda a las
ya aplicadas, porque en tal caso la fuerza de las cuerdas sobre las
otras cuerdas atadas al cuerpo es mucho mayor, más dolorosa
y más incomodidad. |
| La
longitud de las cuerdas es una desventaja a la hora de su manejo,
pues mientras mayor longitud posean más difícil es su
manejo, pero es esencial para la seguridad y la comodidad. |
| Pero,
en el caso de ser solo una persona, ¿cómo izas a una
persona?. El sistema de alzamiento de cargas, en el ejemplo citado,
no es válido, porque hemos aplicado un total de seis cuerdas,
y es prácticamente muy complicado izar seis cuerdas al mismo
tiempo. Igualmente, el sentido común y las plenas facultades
mentales sanas y lógicas dictan que izar una persona no es
izar un saco de patatas y un saco de boxeo, con lo cual se debe de
tener un cuidado al máximo. |
| Hay
diversos métodos, algunos de técnicas de izar y otros
con remedios caseros. Os pondremos un ejemplo de cada uno. |
| Sin
embargo, primero hemos de encontrar el lugar. No sirve cualquier sitio.
No sirven cuatro clavos en el techo, por más esfuerzos dedicados
a clavarlos. Tampoco sirven dos clavos en la pared, y un tubo de hierro
cruzando todo el habitáculo. Hay un riesgo casi completo y
sin lugar a dudas de que se desprenda el lugar de sujeción.
|
| Ramas
de los árboles, tampoco sirven todas. Deben de tener un grosor
mínimo de un palmo, y asegurarnos que la rama en cuestión
goza de perfecta salud, pues aunque su aspecto exterior sea saludable
puede estar afectada interiormente, y no tener la consistencia que
se aprecia a simple vista. |
| Es
recomendable realizar la suspensión en cualquier punto de sujeción
cuyo material, sea madera o hierro, esté en perfecto estado,
con un grosor mínimo de cinco centímetros y fijado a
las paredes como parte de la estructura. Es recomendable también
que el objeto de sujeción no tengo cantos afilados o cuadrados
que puedan sesgar la cuerda, sino que sean preferentemente objetos
de cantos redondeados. |
| De
todas maneras, hay múltiples posibilidades a fin de realizar
la suspensión, siendo la gran mayoría de éstos
fabricados o modificados propiamente para su uso mencionado. |
| Teniendo
claro estos conceptos básicos y sencillos, es fácil
examinar y decidir los lugares donde aplicar la suspensión.
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| Ya
escogido el lugar de suspensión, procederemos a
izar a la persona, y tal como hemos dicho, hablaremos
de una técnica y de un sistema casero. |
| Más
detenidamente, empezaremos por la técnica. La suspensión,
en el caso del ejemplo, ha de tener tantas sujeciones
como apoyos hemos creado en el cuerpo. Las cuerdas han
de caer verticalmente, completamente rectas, y el cuerpo
ha de quedar completamente paralelo al suelo. Cualquier
irregularidad en la nivelación, y especialmente
en el caso de quedar la cabeza a un nivel inferior a los
pies, puede provocar una lenta circulación en el
riego de la sangre a la cabeza, con los consiguientes
mareos y otros riesgos que, a mayor duración de
suspensión, mayor peligro suponen para la persona. |
| Escogido
el lugar, la persona a suspenderse debe de colocarse de
pie en el lugar donde sus hombros o zona pectoral quedarán
sometida ya a la suspensión. La cuerda debe de
voltearse un mínimo de seis veces envolviendo completamente
todo el cuerpo del objeto usado para mantener la suspensión.
Comenzaremos por la cuerda de la parte superior del tronco,
asignada a sostener el pecho. Después, seguiremos
por la cuerda destinada a sostener el tórax, pero
como comprobaréis la longitud es imposible que
sea la misma. Su uso en este momento es temporal, siendo
usada como soporte en el momento de |
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| realizar
la suspensión. |
| Porque
ahora es cuestión de fijar el nivel de la suspensión,
cuya faceta debe de realizarse con determinación, velocidad
y firmeza. Y para fijar la suspensión, procederemos a izar
el tronco inferior, por las cuerdas del cuadríceps superior.
Cualquiera de los otros dos puntos descritos anteriormente del tronco
inferior pueden provocar una presión excesiva en la fuerza
de caída, con lo consiguiente dolor, malestar y ningún
disfrute de la persona suspendida. |
| Izaremos,
empujando de la cuerda que previamente habremos pasado por encima
del objeto usado, a modo de polea, hasta conseguir nivelar paralelo
al suelo la posición de la persona. Afianzaremos la cuerda
y los nudos, que ha de estar tensa y vertical al suelo, y una vez
tengamos la certeza que la cuerda no puede escaparse procederemos
con la cuerda del tórax, que hemos usado como soporte al inicio
de establecer la suspensión. |
| En
tal punto, la cuerda susodicha tiene flacidez y no ejerce ninguna
labor, al contrario de cómo ha ocurrido al inicio. Desataremos
los nudos de ayuda, y esta vez sí, fijaremos la cuerda a fin
de suspensión, habiendo de respetar la misma distancia y tensión
que las dos anteriores. |
| Inmediatamente
terminar, actuaremos en la zona de los tobillos, porque la persona
suspendida sentirá que el cuerpo tiende a inclinarse, con los
pies hacia abajo más concretamente, esta parte del cuerpo. |
| La
fijación de los tobillos seguirá las mismas pautas que
las cuerdas anteriores. |
| La
siguiente cuerda a asegurar es la cuerda del cuadríceps inferior,
que tal como hemos dicho en el apartado propio corresponde la zona
media baja pero por encima de las rodillas, y a una distancia aproximada
de cinco centímetros por encima de las rodillas. |
| Por
último, afianzaremos la suspensión con las cuerdas de
la zona del vientre, teniendo en cuenta que en éstas intentaremos
no ejercer presión, pues son las que pueden provocar mayor
molestia. Es, para entendernos, una cuerda de seguridad complementaria,
pero no representa en ningún momento el punto principal de
apoyo de la suspensión. |
| En
este momento y de esta manera podéis dar por concluida la suspensión. |
| Respecto
al método casero, es el mismo sistema con una variante: en
lugar de estar la persona a suspender de pie, se acuesta boca abajo
encima de una mesa que marque la rectitud de la persona y la altura
de la suspensión. Para retirar la mesa, lo haremos lentamente,
empezando primero por dejar al vacío los pies y continuando
en orden ascendente, terminando por la zona pectoral. Tales pasos
deben de realizarse con lentitud e incluso con pausa, asegurándonos
que todas las cuerdas realizan su labor correctamente, tanto de seguridad
como comodidad, y siempre preguntando a la persona atada las sensaciones
y su bienestar. |
| CONSEJOS
A SEGUIR |
| Recordar
muy importante: |
| -
Preguntar siempre a la persona, que libre y voluntariamente ha depositado
la confianza en vosotros/as para ser atado o atada, cómo se
encuentra, si le aprietan las ataduras, si está cómoda,
etc. Ante cualquier anomalía o molestia, finalizar la suspensión
inmediatamente. Las preguntas deben de ser siempre más continuas
mientras menos experiencia se disponga, o en relaciones cuya práctica
de dicha fantasía sexual sea en sus primeras ocasiones, sin
haber todavía un conocimiento suficiente de las preferencias
sexuales de los participantes. Es habitual que el primer intento no
salga como se tenga concebido. Se ha de tener paciencia y disfrutar
de la fantasía con inteligencia y sentido común; |
| -
Tener siempre a vuestro alcance unas tijeras. En caso de cualquier
anomalía, como puede ser desde una indisposición física,
vértigo, mareo u otras causas, proceder a desatar inmediatamente.
El auxilio a favor de la persona que ha depositado su confianza en
vosotros o vosotras es obligatorio e imprescindible. Si fuera el caso
de requerir liberar a la persona con urgencia por el requerimiento
del momento, cortar las cuerdas con las tijeras. No hay ninguna duda
al respecto. Cortar primero las cuerdas de izar los tobillos y posteriormente
en orden ascendente, es decir, cuadríceps inferior, cuadríceps
superior, vientre, tórax y pecho, con la mayor rapidez posible
y sin empeorar la situación, y siempre poniendo a disposición
de la persona todos vuestros recursos posibles al máximo en
favor y auxilio de la persona requerida; |
| -
Tener en cuenta también que una suspensión es muy agotadora.
La cabeza tiende como es comprensible a caer hacia abajo y produce
un gran desgaste muscular, por lo cual no es soportable mucho tiempo.
Estar muy atentos o atentas a este detalle; |
| -
No debéis de realizar nunca una suspensión si no sois
personas con amplia experiencia en la temática del bondage.
Aunque sea vuestra fantasía para realizar con vuestra pareja,
es obligatorio iniciarse poco a poco y paso a paso; |
| -
Y al igual que decimos para finalizar cada curso, recodar que siempre
¡siempre! las fantasías deben de ser aceptadas, libre
y voluntariamente, por todas las personas participantes. Queda terminantemente
prohibido obligar, coaccionar, amenazar o chantajear a las personas
para la aceptación de una fantasía sexual que no es
de su gusto y en contra de su voluntad. La conversación sincera
entre ambos es fundamental para encontrar otro juego que se adapte
a vuestras características. Y respetar siempre la confianza
y el respeto depositado y entregado por parte de las personas que
participen en la fantasía; |
| -
Ante cualquier duda, en cuanto atañe a la seguridad, respeto
o la misma fantasía, la respuesta siempre es un no rotundo
y sin negociación posible. |
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